Los miedos de las mamás y de los papás

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Todos tenemos miedos, ¿verdad? Esta sensación que nos quita el sueño, que nos pone los pelos de punta, que nos retuerce el estómago o que nos deja sin respiración, la sentimos todos: niños, madres y padres...

El miedo existe especialmente frente a lo desconocido. De acuerdo con los comentarios que hacen los lectores a nuestros artículos, los miedos de los padres son distintos a los de las madres. Los hombres creen que ser madre forma parte de la propia naturaleza de la mujer, y que eso es una ventaja. ¿Cómo lo ves?

Los miedos de una madre

Prueba embarazo

En el primer año de vida de un bebé, los miedos de las madres se concentran:

- En si el parto será normal, por cesárea, si habrá complicaciones, métodos como la episiotomía, esas cositas.

- En si tendrá o no leche, o si conseguirá dar el pecho a su bebé.

- Con quien se quedará su bebé cuando tenga que volver al trabajo.

Más que miedo, yo diría que las madres tenemos preocupaciones, y queremos, como los padres, que nuestro bebé esté bien al 100 por cien, y que nada ni nadie rompa esta etapa de conocimiento y de plenitud.

Los miedos de un padre

Los padres, por otro lado, confiesan que sus miedos son inevitables y naturales. Los padres, y es bueno que se diga que no todos, pueden sentir miedo a:

- Que el bebé nazca con algún trastorno, anomalía o discapacidad.

- Tener que estar solos con el bebé y hacerlo todo bien: bañarle, preparar y darle el biberón, hacerle dormir, calmarle cuando llore, etc.

- No ser capaces de asegurar todo lo necesario para su familia y llegar al final del mes con todos los gastos controlados.

- Que el bebé sea el centro de la vida de la pareja. Ellos consideran que la vida social es importante para la familia y que cada uno debe seguir haciendo otras actividades que no sean solo cambiar pañales, etc.

- Que el bebé le quite el sueño. Para algunos hombre, el sueño es más que una necesidad.

- Que la casa que tanto él como su mujer cuidaron, se vuelva desordenada y descuidada.

- Que el bebé le extrañe en algún momento. Ser un buen padre y que eso lo reconozca su hijo, es importante para él.