Soluciones infalibles para calmar a un bebé que llora mucho

¿Qué hacer si tu bebé llora constantemente y no logras calmarle?

Alba Caraballo Folgado

Antes de nada, es importante aclarar que, la principal forma de comunicación de un bebé es el llanto. No sabe hablar, por lo tanto no puede explicarnos que le duele la tripa, tiene hambre, está cansado o quiere más atención. 

Por lo tanto, si el bebé llora significa que no está satisfecho o a gusto y en nuestra mano está solucionar esta situación. ¿Cómo? Estas son las soluciones infalibles para calmar a un bebé que llora mucho. 

Consejos para calmar a un bebé que llora mucho

Cómo calmar a un bebé

1. Ruido blanco: se trata de un ruido constante y monótono, sin altibajos que favorece la relajación del bebé. Puede ser el ruido del aspirador, del secador, una fuente en la calle, la lluvia, las olas del mar o el murmullo de una conversación. Algunos expertos dicen que este ruido ayuda a amortiguar otros ruidos que se producen alrededor y que, pasan a un segundo plano. Es más, incluso se parece al ruido que perciben los bebés en el útero materno y, por ello, puede calmar a un bebé. 

2. Mecer al bebé: los expertos nos explican que, lejos de volver al bebé dependiente y caprichoso, los brazos son altamente beneficiosos para él. No sólo fomenta el vínculo entre los padres y sus hijos sino que además transmiten seguridad al bebé y ayuda a calmarle ya que puede reconocer la sensación de balanceo cuando estaba en el vientre materno y la madre se balanceaba. 

3. Masajes: una de las molestias que más inquieta al bebé son los gases y cólicos que padecen sobre todo en sus primeros meses de vida. Para calmar al bebé y evitarle esta molestia podemos darle masajes en la tripita. Debemos para ello elegir un momento en que esté tranquilo y masajearemos su barriguita de forma circular utilizando un poco de crema o aceite. También podemos encoger sus piernas y moverlas con cuidado de forma circular. 

4. Salir a pasear: cuántos papás y mamás han utilizado esta solución para calmar a un bebé que llora mucho. Y es que, salir a la calle, recibir otros estímulos, otros sonidos, formas y colores le ayuda a olvidarse de aquello que le estaba causando molestia. Hay padres que dan un paseo en coche y otros simplemente dan una vuelta con el carrito. 

5. Método The Hold: fue creado por el pediatra estadounidense Bob Hamilton y consiste en tomar al bebé. Con una mano has de sujetar su cabeza poniéndola por debajo de la barbilla agarrando también sus brazos entrelazados. La otra mano sujeta el peso de su cuerpo desde la zona del pañal. Has de ponerlo en una posición de 45º y realizar movimientos suaves de su cadera, de forma circular mientras lo balanceas de arriba a abajo.

6. Musicoterapia: pon música relajante, preferiblemente clásica, ya sea a piano o violín y verás el impacto que tiene en los niños. La música ayuda a los bebés a relajarse y a dormirse. 

7. Envolver al bebé: es la técnica del swaddling, cuya traducción es envolver. Se trata de envolverlo en un arrullo y que sus brazos y piernas queden dentro. Es conveniente que lo hagas cuando el bebé ya está limpio y comido, que no aprietes la sábana o mantita en exceso. Muchas mamás y papás ya han comprobado que esta técnica ayuda a calmar al bebé y a dormir. 

8. Cambiar de brazos: los bebés perciben si estamos nerviosos y, un bebé que llora, puede desesperarnos. En ocasiones que otra persona le tome entre sus brazos e intente relajarle es suficiente para evitar que siga llorando. 

9. Dale el pecho: la tetanalgesia incluso se utiliza cuando han de ponerles vacunas a los bebés, ya que ayuda a calmarles y a relajarles. Amamantar al bebé es una solución infalible para que deje de llorar, no sólo porque le sacia si tiene hambre, sino también porque percibe el calor y el olor de su madre y esto le aporta seguridad. 

Errores a la hora de calmar al bebé

Un bebé que llora mucho puede desesperar al más calmado, esto nos lleva a cometer errores que empeoran la situación: 

- Gritarle y regañarle: solo aumentará su estrés.

- Zarandearle: puede causarle gravísimas lesiones.

- Dejarle llorar: algunos expertos nos alertan de esta costumbre puesto que genera inseguridad en el bebé.

- No tomarle en brazos: los brazos no malacostrumbran a los bebés, les calman y relajan.