Consejos para montar en bicicleta sin dañar el suelo pélvico tras el parto

Una mala práctica de la bicicleta puede ocasionar incontinencia urinaria en la mujer

Estefanía Esteban

Sabemos que el deporte es muy beneficioso para la salud. Tanto dar un paseo como correr o montar en bicicleta nos aporta infinidad de ventajas: se queman calorías; se tonifican los cuádriceps, se fortalece la zona lumbar de la columna y la musculatura que ejerce sujeción de la rodilla; se generan más endorfinas, etc.

Pero el deporte también tiene sus riesgos si no se practica de forma adecuada. En la mujer, la zona más afectada es el suelo pélvico. Por ejemplo, una mala práctica de la bicicleta puede provocar incontinencia urinaria o prolapsos. Te damos algunos consejos para montar en bicicleta sin dañar el suelo pélvico tras el parto, ya que es el momento en que esta zona está más debilitada. 

Cómo montar en bicicleta sin dañar el suelo pélvico tras el parto

Consejos para montar en bicicleta sin dañar el suelo pélvico

Existen deportes de bajo y de alto impacto para el suelo pélvico. La bicicleta es un ejercicio de bajo impacto, es decir, aquel en el que impacto se reduce al máximo y no provoca un aumento excesivo de la presión intraabdominal. Y aún así, en los casos de  las clases de spinning o el hecho de pedalear en un terreno escabroso puede provocar que el suelo pélvico se exponga a una mayor presión. 

Sufrir incontinencia urinaria o prolapsos son algunas de las desventajas de un suelo pélvico débil y afectado por el deporte. Por ello, y para evitar estos problemas futuros, es importante seguir estos consejos, tanto antes como después del parto

1. Asegúrate que pedaleas en una correcta posición. Es muy importante evitar inclinarse hacia adelante. Una postura erguida nos ayudará a reducir el dolor de espalda y de cuello, por lo que es mejor elegir una bicicleta con un manillar más alto. Asimismo, las piernas no deben estar ni completamente rectas ni muy dobladas, sino flexionadas ligeramente. 

2. Ajusta el sillín para distribuir el peso. Aunque parezca obvio por la comodidad, es necesario ajustarlo para que el peso se distribuya uniformemente en los huesos de la persona sentada. Podemos conseguir un mayor confort si utilizamos un sillín y pantalón acolchados. 

3. Comienza por una rutina suave. Si te estás iniciando en el mundo del ciclismo, comienza con entrenamientos sencillos y evitando un trabajo intenso de piernas. Asimismo, si tienes problemas abdominales, lo mejor es empezar con una bicicleta estática

4. Si acabas de dar a luz es importante esperar dos meses para montar en bicicleta. La musculatura hasta entonces estará débil, por lo que se debe aprovechar este periodo para rehabilitarlo. Por otro lado, si has tenido una intervención quirúrgica en la zona perineal es aconsejable evitar montar en bicicleta hasta que los músculos se hayan recuperado por completo.  

5. Comienza gradualmente con el spinning. Esta rutina está de moda en los gimnasios de todo el mundo y es muy beneficiosa para obtener mayor resistencia y perder peso. Sin embargo, su alta intensidad puede afectar a nuestro suelo pélvico, por lo que la mejor opción es aumentar la intensidad del ejercicio poco a poco sin grandes esfuerzos en los primeros días. 

6. Evita pedalear de pie de forma prolongada. Es en esta postura cuanta más presión ejercemos sobre nuestro suelo pélvico, por lo que se recomienda, en la medida de lo posible, practicar este ejercicio sentada.

7. Evita terrenos complejos. Cuanto más complicado sea el terreno más presión estaremos ejerciendo sobre nuestra musculatura pélvica. Por ello, es mejor practicar ciclismo en superficies planas o ligeramente onduladas, evitando subir colinas empinadas. 

8. Practica ejercicios de Kegel.  Montar en bicicleta a la vez que practicamos esta rutina nos permitirá tener un suelo pélvico fuerte, y así evitar posibles molestias. Estos ejercicios consisten en contraer los músculos del suelo pélvico hacia arriba y hacia adentro durante unos segundos para fortalecer y tonificar la musculatura pélvica.

Fuente:  Intimina