Leyenda de la laguna del Cajas. Leyenda ecuatoriana para niños

Una leyenda latinoamericana para enseñar en valores a los niños

Estefanía Esteban

Existe una montaña en Ecuador, en plena cordillera de los Andes, con una impresionante laguna de aguas cristalinas. Se la conoce como la laguna del Cajas y tiene una curiosa historia que puedes compartir con tu hijo. 

La leyenda de la laguna del Cajas, habla a los niños de humildad, amabilidad, solidaridad y agradecimiento. Descubre con él estos fantásticos valores. 

La laguna del Cajas, leyenda de Ecuador con valores para los niños

Leyenda del Cajas

Cuenta la leyenda que hace mucho, pero mucho tiempo, en plena cordillera de los Andes, en Ecuador, había una hermosa montaña con un valle verde y lleno de flores. Pero aquellas tierras estaban gobernadas por un terrateniente muy tirano que, junto con sus hijos y mujer, tenía muchos siervos a su servicio. Casi todos ellos eran agricultores a los que la familia trataban muy mal.  

Un día de muchísimo calor, una pareja de ancianos llegó hasta ese lugar, en busca de alojamiento para poder descansar. La mujer era muy anciana y caminaba gracias a un bastón. Él llevaba un cántaro vacío en su mano.  Y a él se le ocurrió al pasar por aquella enorme finca hacer un alto en el camino:

- ¿Por qué no paramos a descansar?- dijo el anciano- Estamos ya muy mayores para hacer todo el camino de una sola vez. 

Dicho esto, llamaron a la puerta del rico terrateniente. La familia se extrañó, ya que prácticamente nunca pasaba nadie por allí. Al abrir la puerta, contemplaron atónitos a la pareja de ancianos. 

- Buenas tardes- dijo el anciano con voz amable- Mi esposa y yo nos dirigimos a la ciudad pero estamos muy cansados. Nos gustaría hacer un alto en el camino. No tenemos agua y estamos agotados. ¿Serían ustedes tan amables de dejarnos descansar aquí y rellenar nuestro cántaro de agua?

Pero el dueño de la finca, muy enfadado, gritó:

- Sirvienta, echa a estos ancianos de aquí. No quiero volver a verles.

La familia les miró sin compasión, y el hombre cerró la puerta. La sirvienta, que se había quedado fuera, les miró con mucha pena.

- No se preocupen ustedes- les dijo la amable mujer- Yo les daré cobijo y agua. 

Así fue cómo la mujer les llevó hasta el granero y les buscó agua y comida. Los ancianos pudieron comer queso, pan y algo de carne. La anciana, emocionada, exclamó:

- ¡Eres un ángel!

- No, señora- dijo la sirvienta con humildad- Solo hago lo que se debe hacer. En un rato volveré a ver qué tal están.

Al rato, la sirvienta regresó para ver qué tal estaban los ancianos. Ambos les volvieron a agradecer todo lo que hacía por ellos. Y entonces fue cuando la pareja de ancianos le dijeron lo siguiente a la amable mujer: 

- Escucha bien, porque debemos decirte algo: debes abandonar este lugar antes del amanecer, porque va a suceder una tragedia como castigo a esta familia tan déspota. Avisa a toda tu gente y huid de aquí muy lejos. 

La mujer se asustó, y aunque al principio no les creía, decidió hacer caso y huir con todos los agricultores de la zona. Los ancianos también se fueron de allí.

Con los primeros rayos de sol, el rico y déspota terrateniente oyó los gritos de los animales y el sonido de los pájaros asustados. Al abrir la puerta para ver qué sucedía, vio a lo lejos una enorme masa de agua que se acercaba deprisa hacia su finca. 

- ¡Vámonos de aquí!- dijo gritando a su familia- ¡Debemos huir o moriremos ahogados!

La familia entera salió corriendo hacia las montañas. Al llegar a la cima, se dieron la vuelta y comprobaron con horror cómo todas sus tierras habían desaparecido. En su lugar ahora se veía un hermoso lago de aguas cristalinas. Ya no tenían casa donde vivir, y deberían rehacer su vida desde cero.

Y así fue cómo nació la laguna del Cajas, un lugar hermoso que recuerda a todos la importancia de mostrar solidaridad con quien lo necesita. 

3 preguntas de comprensión lectora para los niños sobre esta leyenda

Reflexiona con tu hijo sobre el mensaje de esta preciosa leyenda de Ecuador.  Te ayudamos a mejorar su comprensión lectora con estas tres preguntas que puedes hacerle a tu hijo después de leer la leyenda:

1. ¿Quiénes vivian en el valle de la montaña?

2. ¿Qué querían los ancianos que se acercaron hasta la finca del terrateniente? ¿Lo consiguieron?

3. ¿Qué ocurrió al día siguiente en el valle? ¿Por qué ocurrió estos?