El sexo después de la maternidad

Cómo cambian las relaciones sexuales tras un embarazo

La estructura de la pareja ha cambiado, ahora ya sois tres, así que buscar los momentos de intimidad, especialmente cuando el bebé es pequeño, resulta bastante complicado. Eso por no mencionar otras muchas inconveniencias como molestias coitales, sequedad vaginal o lívido bajo.

En un estudio realizado entre más de un millar de madres, el 89% de ellas tenían problemas sexuales en los primeros 3 meses tras el parto; y el 51% continuaba sin apenas deseo a los 12 meses. ¿Qué ocurre con el sexo después de la maternidad?

Cosas que pasan con el sexo después de la maternidad

Sexo después de la maternidad y el embarazo

En las primeras semanas se desaconseja el coito para evitar posibles infecciones tras el parto y para dar tiempo a que el cuerpo se recupere del nacimiento del bebé. La vagina debe recuperar su tamaño, deben cesar las hemorragias y esperar a la cicatrización de la episiotomía, si la ha habido, aunque los tiempos pueden variar de una mujer a otra.

Más adelante, la menor intimidad, la preocupación por el bebé y el cansancio nos dejan muy poco margen para poder dejar el mundo de la maternidad y adentrarnos de nuevo en nuestra sexualidad; y, por si fuera poco, una hormona llamada prolactina, que favorece la lactancia, aumenta provocando el descenso de los estrógenos, por lo tanto, del deseo.

La sequedad vaginal también es algo habitual tras el parto, ya que el epitelio vaginal se resiente y la distensión de los músculos de la vagina hace que disminuya el placer sexual para ambos.

Ante esta perspectiva una se viene abajo y piensa que no va a poder recuperar nunca el sexo con su pareja, pero eso no es cierto. No hay que asustarse, no es nada que no pueda arreglar un poco de comprensión, el tiempo y mucho lubricante.

Para empezar, el deseo sexual se crea en la cabeza no en el cuerpo, con lo que es primordial tener un poco de tranquilidad y tiempo para nosotros mismos, y eso llega cuando las rutinas, que hasta ahora se han roto, regresen de nuevo a nuestra vida. El descanso, dormir bien y un tiempo solos, donde podáis abrazaros sin adelantar el momento del coito, es fundamental para recuperar la magia.

Una vez pasada la llamada cuarentena, y en ocasiones algunas semanas más, dependiendo del tipo de parto que hayamos tenido, podemos volver a reiniciar las relaciones con nuestra pareja, aunque siempre con tranquilidad, ya que algunas mujeres siguen sintiendo molestias durante la penetración debido a la episiotomía, y la sequedad vaginal, pero eso se soluciona con un poco de crema lubricante.

Para la distensión de la vagina lo mejor es hacer los ejercicios de Kegel durante dos meses tras el parto, además de ejercicios hipopresivos para recuperar la tonicidad muscular.

En ocasiones la lactancia materna puede resultar incómoda al hombre, que siente como los pechos ahora pertenecen al bebé e incluso sale leche en los momentos de excitación. Hay que tener un poco de comprensión por ambas partes y no dejar de lado las muestras de afecto, ya que estas son la base del erotismo.

Si sentimos dolor durante la penetración, lo mejor es colocarse en una postura donde la mujer pueda controlar el grado de penetración y su intensidad, y así poder detectar posibles molestias rápidamente.

Lo más importante en todo caso, es la comunicación entre ambos, buscar alternativas momentáneas y no desesperarse, solo es cuestión de tiempo.