Un bebé prematuro se gradúa en cuidados intensivos en una emocionante ceremonia

La increíble demostración de supervivencia de un bebé prematuro que nació con 22 semanas

Estefanía Esteban

Cullen nació con solo 22 semanas de gestación. Pesó 394 gramos, y los médicos no le dieron ni un 2% de posibilidades de salir vivo. Sin embargo, los bebés a veces nos demuestran que los milagros sí existen, y Cullen luchó por sobrevivir. 

Te mostramos el emocionante momento en el que un bebé prematuro se gradúa en cuidados intensivos. Es Cullen. Descubre su asombrosa historia.

Un bebé prematuro se gradúa en cuidados intensivos en una emocionante ceremonia: la historia de Cullen

Un bebé prematuro se gradúa en cuidados intensivos en una emocionante ceremonia

La mamá de Cullen, Molli, tuvo complicaciones con el embarazo desde prácticamente el primer momento. De hecho, en la semana 19, tuvo que ser ingresada en el hospital de Pensacola (Florida, Estados Unidos) por amenaza de parto prematuro. Consiguieron estabilizarla hasta la semana 22. Y ante la imposibilidad de detener por más tiempo el parto, los médicos avisan a la pareja: si el bebé nacía, solo tendría un 2% de posibilidades de salir vivo de los cuidados intensivos. Y añadieron: 'si saliera con vida de esta, quedaría con terribles secuelas y alguna discapacidad severa'.

La noticia fue devastadora, pero los padres de Cullen no se rindieron y, a pesar del terrible disgusto, reunieron todas las fuerzas posibles para creer en su hijo y en sus escasas posibilidades. Llamaron a 16 hospitales buscando el que estuviera más preparado para niños gran prematuros, y confiaron en su hijo. El año anterior habían sufrido dos abortos espontáneos y tenían que luchar por sacar a Cullen adelante. Así que al final apostaron por el Hospital de Niños y Mujeres, en donde el pequeño Cullen nació, a las 22 semanas de gestación y con solo 394 gramos de peso. Era increíblemente pequeño y muy débil, y tuvo que pasar meses en cuidados intensivos. Pero, lejos de cumplirse los terribles pronósticos, Cullen consiguió salir de Cuidados intensivos, y 160 días después de su nacimiento, irse a su casa, con 2 kilos y medio de peso y sin ninguna aparente secuela grave. 

Para celebrar el pequeño milagro, se preparó una emotiva fiesta de graduación de cuidados intensivos. Cullen había sacado el título de graduado con matrícula de honor, sin duda. Así que se preparó una fiesta por todo lo alto: con música ceremonial, birrete de graduación y por supuesto, diploma.

Los padres de Cullen quisieron compartir en sus redes sociales este momento para dar esperanza a todos los padres que pasan por este mismo calvario. Su ejemplo, dicen, el ejemplo de Cullen, puede dar fuerzas a todos estos padres, con el mensaje positivo de: 'sí, se puede salir adelante y sin graves secuelas'. Esto último además lo recalcaron porque se encontraron muchos mensajes negativos que incluso criticaban el intentar sacar adelante a un gran prematuro, alegando que muchos de estos bebés salen con terribles discapacidades.

Los padres de Cullen apuestan por este mensaje positivo, el del vídeo de graduación de Cullen, en donde podemos ver cómo enfermeras y médicos acuden a dar la enhorabuena al mejor de sus alumnos. Los padres, por supuesto, no podían contener la emoción. Cullen había terminado la más duras de las carreras universitarias: la de la supervivencia. Un buen comienzo, sin duda, para comenzar, ahora sí, a dar sus primeros pasos por la vida.