La mochila invisible de los niños: la empatía del maestro es clave

TDAH, dislexia, bullying, divorcio...Cada alumno lleva al cole una realidad distinta que influye en cómo aprende

Fabiola Hernández Pérez, Periodista y editora
En este artículo
  1. ¿Qué es la empatía y cómo impacta en el aprendizaje de los alumnos
  2. 18 realidades que los niños llevan al aula y que su maestro logra ver
  3. Por qué la empatía del profesor es importante en la enseñanza infantil
  4. 6 grandes beneficios que aporta la empatía a alumnos y docentes por igual

La empatía del maestro es clave para el aprendizaje del alumno porque imparte conocimientos y comprende a cada niño como persona, con sus emociones, ritmos y necesidades particulares. Un docente empático sabe ponerse en el lugar de sus estudiantes y acompañarlos en su desarrollo académico y personal. Esta capacidad transforma el aula en un espacio seguro donde los niños se atreven a participar, se sienten valorados y descubren que aprender es una experiencia positiva y significativa.

¿Qué es la empatía y cómo impacta en el aprendizaje de los alumnos

Empatía en el aula para los niños

La empatía la podemos definir como la capacidad de ponerse en el lugar del otro para comprender sus emociones, pensamientos y necesidades, siempre sin juzgarlos. En el ambiente escolar, significa que el docente no solo ha de enseñar contenidos, sino que también será capaz de entender lo que sus alumnos sienten, atraviesan o necesitan para poder aprender mejor.

La empatía es un valor fundamental en todo tipo de circunstancias, pero además no solo es aplicable en la educación de los niños, también los adultos debemos ejercerlo, más aún si estamos en contacto directo con los niños, como es el caso de padres y educadores. Cuando un maestro logra conectar desde la empatía, fomenta la confianza, la autoestima y el interés genuino por aprender.

Pero ¿cómo afectan las emociones y circunstancias familiares de los niños a su aprendizaje? Aprender requiere atención y sensación de seguridad. Cuando un niño está preocupado, triste o viviendo una situación difícil, parte de su energía mental se concentra en afrontar lo que le ocurre. Por eso puede mostrarse distraído o tener dificultades para terminar una tarea que antes sí hacía.

Esto no significa que todas las dificultades tengan una causa emocional ni que el maestro deba convertirse en terapeuta. Su papel es observar, escuchar, evitar etiquetas y comunicar sus inquietudes a la familia. Un alumno que sabe que puede equivocarse sin ser ridiculizado, pedir ayuda y expresar que está teniendo un mal día tiene más probabilidades de sentirse seguro para aprender.

18 realidades que los niños llevan al aula y que su maestro logra ver

Realidades que cargan los niños

Cada alumno llega al colegio con una realidad diferente porque algunos entran al aula después de una mañana tranquila, en tanto que otros lo hacen preocupados por una separación familiar, por ejemplo. Esa 'mochila invisible' no está en las notas ni en los exámenes, pero puede influir en la concentración y el aprendizaje del niño. Entre estas situaciones están:

  1. TDAH o dificultades para mantener la atención
  2. Autismo o necesidades particulares de comunicación y adaptación
  3. Dislexia u otras dificultades de aprendizaje
  4. Problemas de autoestima o miedo constante a equivocarse
  5. Bullying que el niño todavía no se atreve a contar
  6. Ansiedad o preocupaciones intensas
  7. Racismo, discriminación o rechazo por su origen
  8. Divorcio o separación de sus padres
  9. Dificultades económicas en casa
  10. Cambio reciente de colegio, ciudad o país
  11. Duelo por la pérdida de una persona querida
  12. Enfermedad propia o de un familiar
  13. Hablar otro idioma y estar aprendiendo la lengua de la escuela
  14. Ausencia prolongada de uno de sus progenitores
  15. Vivir con los abuelos u otros familiares por circunstancias familiares
  16. Altas capacidades y necesidad de mayores desafíos
  17. Dificultad para hacer amigos o relacionarse con el grupo
  18. Cambios familiares importantes que le generan inseguridad

Estas circunstancias no determinan al niño ni significan necesariamente que tendrá problemas escolares, pero pueden ayudar a explicar cambios en su comportamiento o rendimiento. Antes de pensar 'no quiere aprender', puede ser más útil preguntarse '¿qué puede estar ocurriéndole?' Una vez identificado, se puede buscar la solución pertinente y lograr que el pequeño lo supere.

Por qué la empatía del profesor es importante en la enseñanza infantil

Empatía del profesor en el aula

Todos hemos tenido profesores de diferentes tipos: motivantes, vocacionales, estimulantes, aburridos, autoritarios, desafiantes... hemos tenido buenos y malos profesores. ¿Cuál es la diferencia entre ellos? Quizás una de las respuestas resida en el nivel de empatía del profesor hacia el alumno, que le genere confianza, respeto y ganas de seguir estudiando es trabajo en equipo.

Un maestro empático no justifica cualquier conducta ni elimina los límites, ya que la empatía consiste en intentar comprender qué hay detrás de lo que ocurre antes de corregirlo. Algunas acciones sencillas que puede aplicar un profesor son:

  • Hablar con el alumno en privado antes de llamarle la atención frente a todos
  • Observar cambios de conducta, notas o relaciones sociales
  • Preguntar '¿qué necesitas?' además de '¿qué pasó?'
  • Adaptar la explicación si detecta que un alumno necesita otra forma de aprender
  • Evitar etiquetas como 'vago', 'problemático' o 'despistado'
  • Derivar al orientador cuando la situación supera su función docente

La importancia de ser empático en el aula con los alumnos y mantener un ambiente agradable obtiene mejores resultados sobre los alumnos que la férrea disciplina y la distancia con el estudiante. Así lo demuestra una investigación llevada a cabo en Finlandia que dice que la interacción entre el alumno y el profesor es más importante que otros factores como el material a trabajar.

Empatía de los profesores en la clase

Este estudio nos viene a confirmar que los primeros años de colegio, durante la educación primaria, son fundamentales para el alumno, ya que se trata de un periodo crítico en el que una buena relación con su profesor conseguirá todos estos resultados sobre el niño:

  • Facilitará su aprendizaje
  • Potenciará sus ganas de aprender y les motivará a estudiar
  • Le ayudará a tener una buena autoestima, a creer en sí mismo
  • Fomentará que tenga una buena imagen frente a sus compañeros
  • Les ayudará a establecer metas, a luchar por superarse y conseguir objetivos
  • Fomentará el aprendizaje no memorístico sino por la satisfacción de obtener nuevos conocimientos

En definitiva, una buena pregunta que se debe hacer cada educador es: ¿cómo quieres ser recordado por tus alumnos? Si la respuesta es: como su mejor profesor, la clave está en la empatía porque este valor es también una herramienta que enriquece tanto la enseñanza como la experiencia personal del docente, convirtiendo la educación en una tarea más humana y gratificante.

[Leer +: Los padres también debemos ser empáticos con los niños]

6 grandes beneficios que aporta la empatía a alumnos y docentes por igual

Beneficios de la empatía para los niños

¿Cómo puede ser un maestro empático en el aula? Hay diferentes maneras de practicarla en el día a día escolar, por ejemplo, escuchar activamente a los alumnos, validar sus emociones, adaptar las explicaciones a sus ritmos de aprendizaje, mostrar cercanía con gestos sencillos o un reconocimiento verbal y darles espacio para expresarse y permitir que participen las decisiones del aula.

Hay que decir que no solo los alumnos se favorecen de la empatía. Los profesores que tienen esta habilidad generan un clima de confianza que facilita la convivencia, reduce los conflictos y aumenta la cooperación entre los alumnos. Además, un profesor que es empático disfruta más de su labor, pues siente que conecta con sus estudiantes y que su enseñanza aporta a su educación.

6 de los beneficios que la empatía aporta a docentes y alumnos son:

  1. Mejora la comunicación y la confianza mutua.
  2. Disminuye los conflictos y favorece la resolución de problemas.
  3. Aumenta la motivación y el interés de los niños hacia las clases.
  4. Fortalece la vocación y el logro profesional del maestro.
  5. Favorece la creación de un aula inclusiva y respetuosa.
  6. Reduce el estrés que puede presentarse en el docente, ya que se generan ambientes de trabajo más agradables.

Cómo ser empático con los alumnos

Frases que un maestro empático puede decir a un niño en el aula

  • 'Veo que hoy te está costando. ¿Quieres contarme qué pasa?'
  • 'No pasa nada si todavía no lo entiendes; vamos a intentarlo otra vez'.
  • 'Equivocarte es otra forma de aprender'.
  • 'Tu nota no define lo que vales ni lo que eres capaz de hacer'.
  • 'Puedes pedirme ayuda cuando la necesites'.
  • 'No tienes que hacerlo igual que los demás para que esté bien'.
  • 'Me importa saber cómo estás, no solo cómo van tus tareas'.

Finalmente, la empatía permite que el profesor desarrolle su propia inteligencia emocional, mejore su comunicación y fortalezca la relación con los padres. Al comprender mejor a los alumnos, se pueden diseñar estrategias pedagógicas efectivas y adaptadas a las necesidades de cada pequeño. Un maestro empático enseña, inspira y es un referente positivo para sus estudiantes.

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