Las 6 claves para que tu hijo aprenda a perder como un ganador

Enseñar a los niños a perder es una lección que les servirá para toda la vida

Jimena Ocampo Lozano

¿Cuántas veces vemos niños que se enfadan si no se juega a lo que quieren? ¿Y niños que tienen verdaderas rabietas al perder un juego? Seguramente sean muchas las veces que presenciemos estas situaciones... ¿Será que tiene un ejemplo en casa de esto? Solemos decir que son niños con 'mal perder', niños que no toleran bien la frustración, muy competitivos, y que se enfadan cuando las cosas no salen como ellos quieren, en este caso ganar en un juego.

Es algo bastante común, y de hecho es algo que hay que enseñar a los niños. Debemos intentar que los niños aprendan a perder, que no es otra cosa que conseguir que desde pequeños aprendan a gestionar y manejar emociones y favorecer el desarrollo de habilidades para afrontar situaciones difíciles o frustrantes para ellos.

Características de los niños que no saben perder

Las claves para que tu hijo aprenda a perder

Los niños que no saben perder generalmente son pequeños que se enfadan cuando no tienen el éxito esperado, tienen reacciones exageradas (lloran o tienen rabietas, por ejemplo), abandonan el juego, ('¡pues ya no juego!' es la típica frase que suelen decir), culpan a los demás de su 'fracaso' (los demás hacen trampas para que ellos pierdan), y en ocasiones pueden evitar directamente el juego por si acaso pierden.

Solemos identificar al niño que no sabe perder con el niño competitivo, egocéntrico, que quiere ser el mejor siempre, pero no siempre es así. Niños con baja autoestima, que tienden a pensar que son 'malos' en algunos juegos, o que todo les sale mal, también van a tener dificultad para enfrentarse a la derrota.

Por eso es importante enseñar a los más pequeños a gestionar y aceptar la frustración y las emociones que surgen cuando pierden. Tienen que aprender a no echarse la culpa a ellos pero tampoco a los demás. Debemos enseñarles que ganar y perder son dos caras de la misma moneda, de esta forma, si juego, puedo ganar o perder.

¿Cómo podemos enseñar a perder a los niños?

Los niños necesitan aprender a perder y como padres o profesores debemos ser quienes les guíen. A continuación hemos recogido algunos consejos.

Enseñar a los niños a ganar y a perder

1. Dejar que el niño se frustre de vez en cuando
Lo primero es dejar que los niños tengan experiencias que no son del todo agradables, esto es, no darles todo lo que pidan, ni evitarles situaciones frustrantes. Si nunca se enfrenta al 'no', ¿cómo sabrá gestionarlo cuando aparezca? Esto es aplicable a todos los ámbitos de la vida del niño, no solo del juego.

2. Poner límites a la rabieta del que pierde
Hay que dejar claro al niño que es normal sentirse un poco mal, triste o enfadado al perder, pero no se puede dar rienda suelta al enfado. Si la reacción del niño es excesiva y, por ejemplo, tiene una rabieta, se le retirará del juego temporalmente, por ejemplo.

3. Enseñar con el ejemplo
Muchas veces los padres no predicamos con el ejemplo. En el parque somos todo buenas palabras, 'lo importante es participar', 'no pasa nada si perdemos', 'hay que pasarlo bien', y muchas palabras cargadas de buenas intenciones. Pero ¿qué pasa cuando mi equipo de fútbol pierde? Lo mismo ya no es tan importante participar y solo importa ganar, ¿no?

4. Del mismo modo que enseñamos a perder, debemos enseñar a ganar
No podemos permitir que cuando el niño gane lo celebre con burlas hacia el que pierde. Tan importante es saber perder como ganar con deportividad. Por eso, si el niño que gana se burla, hay que corregirle esa conducta (igual que si el que pierde tiene una rabieta).

5. Educar en valores
El compañerismo, el trabajo en equipo, el juego limpio, el respeto hacia los demás, son fundamentales para que los niños sepan jugar y disfruten del juego.

6. Alegrarnos cuando gane, pero también cuando pierdan
Sí, alegrarnos cuando pierda. Esto es, no dar importancia al resultado si no a lo bien que ha jugado.

Es importante hacer ver a los niños que es importante aprender de la derrota para mejorar. Si analizo por qué he perdido, puedo mejorar en el futuro. También deben aprender de la derrota para conocerse mejor, y saber cuáles son sus fortalezas y sus debilidades.

A veces pasa que perdemos porque jugamos a algo que no se nos da especialmente bien, (no todos somos grandes jugadores de baloncesto o somos unas máquinas con los videojuegos o grandes estrategas), por lo que aprender cómo somos nos ayudará a mejorar y superarnos pero también a conocer nuestras habilidades.