Ventajas y desventajas del embarazo en invierno

Embarazada en invierno

Hoy en día muchas mujeres podemos planificar el embarazo según las necesidades laborales o personales. Pero la época del año en la que nos quedamos embarazadas y, sobre todo, en qué estación vivimos la recta final del embarazo también es un factor importante a tener en cuenta.

Pasar el último trimestre del embarazo en invierno tiene sus ventajas y sus desventajas, por eso estamos analizando los pros y los contras de estar embarazada en invierno. Ahora que podemos elegir cuándo tener a nuestro bebé, lo mejor es contar con toda la información posible.

Ventajas de estar embarazada en invierno

Embarazada en invierno

La principal ventaja de pasar el último trimestre del embarazo en invierno es la temperatura. El calor del verano puede aumentar las molestias del embarazo, por lo que el clima invernal nos permitirá olvidarnos de agobios y dormir mejor. También es un buen momento para seguir practicando algo de ejercicio físico y no notar el agotamiento propio del aumento de peso.

Precisamente otra de las ventajas de estar embarazada en invierno es ese alivio de la pesadez. En invierno la retención de líquidos es menos frecuente y, por lo tanto, sus consecuencias se ven atenuadas. La hinchazón de los pies y de las piernas es menor en invierno que con el calor del verano y evitar esta molestia puede hacernos la recta final del embarazo mucho más cómoda.

Desventajas de estar embarazada en invierno

Pero que el último trimestre del embarazo coincida con los meses más fríos del años también tiene sus desventajas en formas de riesgos para la salud, para la nuestra y para la del bebé. Los resfriados y las enfermedades respiratorias son más frecuentes en invierno y la posibilidad de tomar fármacos durante el embarazo se reduce considerablemente. Es muy importante la supervisión médica ante cualquier contratiempo en estos últimos meses de embarazo.

La ropa es otro de los inconvenientes que encontramos al estar embarazada en invierno. Tanto por precios, como por comodidad la ropa de embarazada para el invierno nos resultará mucho más problemática que en verano, una época que podemos resolver con vestidos amplios. 

En cuanto a los bebés que nacen en invierno, encontramos ventajas y desventajas según el momento del invierno en que nazcan. Hay que tener en cuenta que los bebés no regulan bien su temperatura corporal, por lo que hay que prestar mucha atención a la hora de mantenerlos abrigados. Sin embargo, hay quien piensa que los bebés que nacen en invierno adquieren más resistencia frente a las enfermedades infantiles más comunes.

Laura Vélez. Redactora de Guiainfantil.com