Comida picante y embarazo: ¿sí o no?

¿Es perjudicial tomar comida picante estando embarazada?

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Durante el embarazo, sobre todo en el primer trimestre, la mujer atraviesa por un momento en el que puede que las comidas que con anterioridad eran sus favoritas puede llegar a aborrecerlas y viceversa. Este hecho entra dentro de la normalidad del embarazo, sobre todo cuando las náuseas y los vómitos son intensos.

Es posible que entre tus platos favoritos esté la comida picante y te estés preguntando si es posible tomarla en el embarazo.

Dieta en el embarazo. ¿Comida picante y embarazo combinan?

Comida picante en el embarazo

En la medida de las posibilidades de la mujer, es recomendable continuar con la dieta que llevaba antes del embarazo, siempre y cuando ésta fuera sana, variada y equilibrada. Si la dieta previa no era del todo aceptable, pueden hacerse modificaciones en el consumo de carbohidratos. ¿cómo?

- Escogiendo aquellos que provengan de granos enteros y no refinados

- Añadiendo proteínas.

- Escogiendo aquellas cuyo valor biológico sea más elevado, como carnes magras y huevos.

- Introduciendo combinaciones de alimentos como legumbres y cereales, y grasas.

- Seleccionando alimentos cuyo contenido en ácidos grasos esenciales sea alto, como el pescado, los frutos secos o las semillas.

Además, es conveniente que la mujer mantenga un consumo frecuente de frutas y verduras, que, gracias a su contenido en vitaminas y minerales, van a reponer los depósitos de la madre y formar los del bebé que está creciendo. Además, su contenido en fibra las hace ideales a lo largo del embarazo para evitar problemas derivados del tracto gastrointestinal.

¿Se puede tomar comida picante en el embarazo?

Sin embargo, lo que la mujer no debe variar es el tipo de comidas que consume. Si su dieta previa al embarazo incluía guisos, potajes y ensaladas, es conveniente que siga consumiéndolos, pero, ¿qué pasa cuando la dieta previa incluye comidas picantes? ¿Puede la mujer embarazada continuar consumiéndolas?

El hombre es un animal de costumbres y el cuerpo humano no lo es menos. Cada organismo está acostumbrado y adaptado a la dieta que consume, siendo perfectamente saludable que la mujer embarazada consuma comidas picantes si lo hacía con asiduidad antes del embarazo.

La comida india o la mexicana, por ejemplo, tienen en común su contenido en esencias picantes, ya sean curris o chilis. Este tipo de comida estimula el funcionamiento del tránsito intestinal, sobre todo cuando no se consumen con frecuencia, pudiendo desencadenar pequeñas contracciones sobre todo cuando se acerca el momento del parto.

Sin embargo, cuando el consumo es frecuente, no se observa estímulo alguno, siendo perfectamente seguras. Por otra parte, según algunos estudios, estos ingredientes contienen y liberan capsaicinas, cuya liberación en el organismo se sospecha que es paralela a la liberación de endorfinas. Las endorfinas son relajantes naturales, y tienen un efecto tremendamente beneficioso para la mujer, incluso a la hora del parto, facilitando su progresión natural.

Las comidas picantes no suponen ningún riesgo ni para la madre ni para el bebé siempre que el organismo esté acostumbrado a su consumo, siendo seguro su consumo toda la duración del embarazo.