Trucos para que el niño deje de chuparse el dedo

Chuparse el dedo es un mal hábito de los niños que conviene dejarlo cuanto antes

La acción de succionar es innata en los bebés. Muchos bebés, desde incluso su formación dentro del útero materno, se chupan el dedo. Esto se debe a que en un primer momento su boca es el receptor de su mundo, ya que es donde tienen el sentido del tacto.

Chuparse el dedo es un hábito mucho más arraigado en el bebé que el del chupete, ya que suele provenir desde que están dentro del vientre materno. Por otro lado, el dedo no se puede retirar de la cuna como hacemos con el chupete, así que, normalmente perdura la costumbre en el niño hasta edades más avanzadas. Estos trucos para que el niño deje de chuparse el dedo pueden ayudarte a erradicar este mal hábito.

Trucos para que el niño deje de chuparse el dedo

trucos para que el niño deje de chuparse el dedo

El acto de succionar es por supervivencia, y es lo primero que necesitan al salir del vientre y poderse alimentar de su madre.

Chuparse el dedo en los primeros meses de vida es algo muy común. A través del dedo el bebé encuentra relajación, seguridad al sentirse cerca de la madre, calma el hambre, además está mucho más a mano que el chupete. Sin embargo, a partir de los cinco años es un hábito que debemos erradicar ya que puede tener complicaciones en el habla del niño o producir una mordedura incorrecta, además de aislamiento de los demás e inseguridad. Pero antes de contarte cuáles son los trucos para que el niño deje de chuparse el dedo, te dejamos algunos consejos que hay que tener en cuenta.

Consejos antes de empezar:

- Hay que inducir al niño a que deje el dedo antes de la dentición definitiva, sobre los 6 o 7 años.

- Nunca hay que prohibirle chuparse el dedo, ridiculizarlo por ello o castigarlo, ya que dañará su autoestima y además su ansiedad reafirmará su deseo de chuparse el dedo.

- Escoge un momento tranquilo. Nunca debemos hacerlo en momentos de cambio para el niño, o en el que tenga estrés como el comienzo de la escuela o por la separación de sus padres.

- Debes hablar con tu hijo y concienciarle poco a poco de la necesidad de que deje de chuparse el dedo. El niño debe estar preparado y con ganas de enfrentarse al reto de dejar de chuparse el dedo.

- Debéis tomar la decisión de dejar de chuparse el dedo juntos.

Trucos que podemos usar:

1. Recompensas: Empieza por poco tiempo, y cada vez que el niño aguante sin chuparse el dedo puedes darle una pequeña recompensa como una pegatina o un punto. Cuando llegue a cinco le puedes dar una recompensa más grande. Vete aumentando el tiempo que no debe chuparse el dedo para conseguir la recompensa. Así tu hijo se sentirá orgulloso cada vez que lo consiga.

2. Distracción: Los niños aburridos suelen chuparse el dedo, así que busca alguna manualidad que pueda entretenerle utilizando sus manos. Ese tiempo no estará invertido en chuparse el dedo. Procura que no vea muchas horas la televisión, suele ser un momento que usan para meterse el dedo en la boca.

3. Sustitución: Si el hábito del niño de chuparse el dedo tiene que ver con la hora de irse a la cama, búscale un sustituto: acariciar un peluche o un trozo de trapo puede ayudar a construir una nueva rutina del sueño.

4. Usar un guante, vendar el dedo, o usar tiritas o esparadrapo, suele ser una buena manera de que no pueda chuparse el dedo, pero el niño debe estar de acuerdo y poner mucha fuerza de voluntad para no quitarse del dedo lo que le estorbe.

5. Usar sustancias amargas: Algunos recomiendan vinagre o limón, y en las farmacias existen sustancias que son difíciles de eliminar del dedo, incluso aunque se lo lave, pero debe ser con consentimiento del niño, si no se pasará la noche llorando.