Beneficios de comer con las manos para el bebé

Por qué es bueno que el bebé coma con las manos

Recientes estudios han verificado que comer con las manos desde edades tempranas reporta muchos beneficios para la salud de tu bebé. En ocasiones el paso de la leche materna o del biberón a la cuchara resulta un poco traumático, tanto para los niños como para las madres, que miran con horror como sus hijos escupen los alimentos mientras ellas les persiguen con la cuchara a cada movimiento de su cabecita. 

A los bebés les cuesta meterse en la boca algo metálico y frío, como es una cuchara, mientras que manejar sus manitas y llevarse las cosas a la boca les resulta de lo más natural. Así que, ¿por qué no dejar que el niño comience a comer con sus propias manos? En Guiainfantil.com te contamos cuáles son los beneficios.

Por qué debemos dejar que los niños coman con las manos

Beneficios de comer con las manos

Esto es divertido para ellos y les ayuda a descubrir nuevos sabores y texturas. Serán ellos mismos quienes sientan curiosidad por probar alimentos y no será una obligación. 

1- Mejora su motricidad fina, usando sus manitas como una pequeña pinza e intentando atinar en la boca.

2- Desarrolla la coordinación mano-ojo.

3- Se divertirá más y, por lo tanto, se sentirá más propenso a probar nuevos alimentos, además de sentir la satisfacción de autoalimentarse, desarrollando su autonomía y seguridad en sí mismo.

Este tipo de alimentación es muy recomendable siempre que sea a partir de los 9 meses de edad, momento en el que el niño empieza a sentarse solo sin caerse, ha perdido el reflejo de escupir con la lengua lo que tiene en la boca y comienza a sentir interés por la comida.

Reglas y consejos cuando el niño coma con las manos

1- No importa que se manche con la comida. La ropa va a la lavadora y no hay mancha que no se quite con una toallita.

2.- Que los alimentos sean bastante blandos como para poder ser masticados con las encías. Verduras y frutas cocidas o muy blandas; y la carne mejor picada y muy hecha.

3- Nunca dar trocitos medianos, sino muy pequeños para evitar atragantamientos. Nunca salchichas partidas en trozos, tienen el ancho de la laringe de un niño y producen atragantamientos severos, ni tomates cherry, uvas o queso duro.

4- Siempre vigílale mientras come para que no se meta más de dos trozos en la boca.

5- No le des dulces, ni galletas, ni patatas fritas. Ahora empezará a comer un poco menos cantidad, así que procura que las calorías no sean vacías, sino que le den un gran aporte nutricional.

 Aprende a disfrutar con él, esto será toda una experiencia divertida de la que podéis aprender mucho juntos.