Los niños que reciben más abrazos son más inteligentes

Según un estudio, el contacto físico favorece el desarrollo del cerebro del bebé

María Machado

Los abrazos acercan los corazones, metafórica y físicamente. Y es que un buen abrazo, en el momento preciso, puede darle la vuelta a tu día... ¡y siempre a mejor! En Guiainfantil.com estamos totalmente convencidos del gran poder que tienen los abrazos para grandes y para pequeños, pero ahora un estudio ha venido a confirmar que los abrazos ayudan al desarrollo de los niños y, por tanto, favorece que sean más inteligentes en un futuro.

Ya teníamos razones (y ganas) de sobra para abrazar a todas horas a nuestros hijos, pero ahora tenemos un motivo más, respaldado por una investigación científica.

Los abrazos hacen que los niños sean más inteligentes

Por qué los niños que reciben más abrazos son más inteligentes

Los padres estamos obsesionados con estimular a los bebés para favorecer su desarrollo y que despierten cuanto antes al mundo que les rodea. Les ponemos música desde que están en nuestra barriga, les compramos juguetes repletos de luces y sonidos, les organizamos todo tipo de juegos y actividades... Y, sin embargo, una de las armas más poderosas para ayudarles está mucho más cerca de lo que nos imaginamos: nuestros abrazos.

Un estudio (The Dual Nature of Early-Life Experience on Somatosensoy processing in the Human Infant Brain) publicado en la revista científica Current Biology ha encontrado una relación entre la respuesta cerebral de los niños y el nivel de afecto que han recibido en los primeros momentos de su vida. Esta investigación, llevada a cabo en el Hospital Infantil de Ohio, analizó a más de una centena de recién nacidos para concluir que, si bien aquellos que habían llegado a término tenían una mayor respuesta cerebral ante los estímulos, los bebés prematuros que habían tenido mayor contacto físico (ya sea a través de la lactancia o a través del contacto piel con piel) ofrecían respuestas cerebrales más fuertes que aquellos que habían pasado únicamente por experiencias dolorosas.

Esto supone que los bebés que reciben más abrazos y caricias responden en mayor medida que aquellos que no han podido recibirlos y, por tanto, la estimulación comienza de manera más temprana. Por lo tanto, esta investigación viene a reforzar lo ya conocido sobre las bondades del afecto físico, sobre todo para los bebés prematuros.

Según se explica en el propio estudio, las conclusiones obtenidas sirven para poner en relevancia los abrazos y el contacto piel con piel desde los primeros instantes de vida del bebé y cómo este puede ayudar a conformar la manera en la que posteriormente se produce el desarrollo cognitivo y social del bebé. Y es que los beneficios de los abrazos tienen efectos duraderos según los niños van creciendo.

Por qué son importantes los abrazos para los niños

Pero, más allá de este estudio, nuestros hijos (sean de la edad que sean) también necesitan abrazos por muchos otros motivos. Estos son algunos.

1. Los abrazos te hacen más feliz a ti y a tus hijos, ya que te ayudan a liberar distintos tipos de hormonas relacionadas con las emociones positivas: dopamina, oxitocina... Y, además, hacen que los niveles de cortisol, la hormona relacionada con el estrés, caigan.

2. Los abrazos, además, ayudan a regular la presión sanguínea y a calmar los nervios si tu hijo está pasando por un momento de ansiedad o estrés.

3. Este bonito gesto de cariño hará que se sienta querido y valorado, lo que acabará repercutiendo en su autoestima de una manera muy positiva.

4. Con cada abrazo, transmites fuerza y confianza a tu hijo, lo que le ayudará a superar los miedos y se sentirá más valiente para luchar contra los problemas a los que se esté enfrentando.

5. Los abrazos mejoran el vínculo entre las personas que participan en ellos. El contacto físico hace que se construya una conexión más fuerte entre ambos; una unión que es más complicada de romper.

6. ¿Sabes cuántos abrazos son necesarios cada día? Según la psicoterapeuta estadounidense Virginia Satir, la cantidad ideal para que los niños crezcan felices es de 12 abrazos cada día. No parece una cifra demasiado complicada de conseguir, ¿verdad?

Sabemos que no necesitas más razones para abrazar a tu hijo, pero sabiendo que al mismo tiempo estás ayudando tanto a tu bebé... ¡Corre a darle un abrazo a tu pequeño!