Recibir un exceso de juguetes quita a los niños las ganas de jugar

Los niños dejan de apreciar lo que reciben cuando tienen demasiados regalos

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

Pareciera que escoger un regalo para nuestro hijo fuera una tarea fácil. Es curioso como en muchas ocasiones el proceso resulta ser más gratificante para nosotros como padres que para los mismos niños. Nos gusta la idea de hacerlos felices, sin embargo, en ocasiones en este afán, nos excedemos en el número de regalos que les hacemos y les acostumbramos a recibir muchas cosas nuevas en un lapso corto de tiempo. Y lo cierto, es que un exceso de juguetes, entre otras cosas, quita las ganas de jugar a los niños. Y es comprensible.

Cuando regalamos un exceso de juguetes a los niños

Las consecuencias del exceso de juguetes para los niños

Que los niños reciban un exceso de regalos, tiene consecuencias negativas. Entre otras cosas, genera:

- Los niños dejen de apreciar y de darle un sentido al hecho de lo que significa 'recibir un regalo'.

- Que dejen de disfrutarlo y explorar todas sus posibilidades porque cuando empiezan a hacerlo ya están con el ansia de abrir el siguiente.

- Empiecen a vernos solo como fuente de gratificaciones materiales y el día que no las reciban se muestren frustrados y resentidos.

- Estén deseando continuamente aquello que no tienen y cuando llega ya estén pensando en lo siguiente.

Sobra decir que algunos regalos como consolas, celulares y tabletas, si se dan en edades muy tempranas, promueven que el niño se aísle y deje de mirar lo que pasa a su alrededor, de interactuar con nosotros y de desarrollar nuevas habilidades.

¿Y cuál es el mejor regalo que podemos hacer a nuestros hijos?

Además de no caer en el exceso de juguetes, debemos tener el cuenta qué tipo de regalos hacemos a los niños. Y es que muchas veces, dejamos de considerar todas las posibilidades maravillosas de diversión, que un regalo puede tener. El mejor juguete para un niño es aquel que:

- que despierte su imaginación.

- que le ayude a desarrollar sus habilidades.

- que despierte sus ganas de crear algo por sí mismo.

- que lo invite a salir, a moverse.

- que le haga ilusión, aunque no necesariamente sea el juguete que todos tienen, ni el que han mirado por la televisión o en casa de un amigo.

- que le permita compartir y relacionarse con otros niños.

- que promueva la amistad, los valores.

- que le enseñe que lo esencial de jugar no es ganar o perder sino divertirse.

Como vemos, un regalo puede convertirse en mucho más: desde un par de horas de entretenimiento y después en olvido hasta mucho tiempo de disfrute, aprendizaje y en ocasiones hasta el inicio de un pasatiempo o una pasión que les acompañará por siempre.

Qué tener en cuenta al comprar un juguete a los niños

Cuando los niños no tienen ganas de jugar por un exceso de regalos

A continuación, te presentamos algunos aspectos esenciales a considerar antes de elegir un regalo:

1. Distingue si se trata de un deseo real o de un capricho momentáneo
No es lo mismo que tu hijo pida un regalo por un gusto y deseo real que por un capricho. En el primer caso, el objeto de deseo tiene relación con los intereses, gustos y preferencias mostradas consistentemente por él y en el segundo se trata solo de un deseo repentino y momentáneo del cual se olvidará seguramente en un par de días.

2. Cuándo dar un regalo
Los regalos pueden darse por muchos motivos: por festividades como la Navidad, el día del niño, cumpleaños, etc.; como una recompensa al esfuerzo mostrado en la escuela o en un deporte; para levantar el ánimo si la ha pasado mal o simplemente porque nos nace hacerlo.

Dar un regalo sin motivo está bien, pero NO es aconsejable excederse. Vale la pena en muchos casos entregarlos como consecuencia a un buen comportamiento, a la constancia y disciplina mostrada en alguna área en particular o cuando manifiestan algún valor como responsabilidad, generosidad, solidaridad, etc. De esta forma, les ayudaremos a entender que muchas de las cosas buenas que nos pasan son el resultado de nuestro esfuerzo y buenas acciones.

3. Pensar en cuál es el mejor regalo para nuestro hijo
Para acertar con el juguete que le vamos a regalar a nuestro hijo, debemos sopesarlo bien y no comprar la primera cosa que se nos pone por delante. Por ello, te invitamos a tener en cuenta los siguientes aspectos.

  • Toma en cuenta la etapa de desarrollo en que está tu hijo y trata de elegir regalos que desarrollen sus habilidades a la vez que lo diviertan.
  • Busca opciones diferentes y divertidas que agreguen valor e incluso puedan fortalecer la interacción familiar. Aquí algunos ejemplos: un libro divertido acorde a su edad un instrumento musical, un juego de mesa para toda la familia que les permita convivir y aprender a esperar y a seguir las reglas, un kit para hacer alguna manualidad divertida que les permita despertar su imaginación y su creatividad, libros para aprender a dibujar, una cometa que puedan ir a volar juntos, unas zapatillas deportivas para iniciarse en algún deporte, etc. 
  • No todos los regalos tienen que ser materiales, puedes enseñarle a disfrutar otras cosas y regalarle un vale que pueda cambiar por buenos momentos y sobre todo por tiempo contigo, tales como: su cena favorita, un paseo a un lugar divertido, ver una película y comer palomitas en la cama juntos, una guerra de almohadas, un campamento en la sala, una sesión de cosquillas o luchitas en la cama, etc.

4. Enséñale a apreciar
No olvides primero darte tiempo de disfrutar el regalo junto a tu hijo, de sentarte a abrirlo y descubrirlo con él, así como también enseñarle el valor de apreciar las cosas y darse cuenta de lo afortunado que es por tenerlas.

Enséñalo a cuidarlas y mantenerlas en buen estado y también, llegado el momento, a ser generoso y compartirlas regalando aquellos juguetes que ya no use pero que estén en buen estado y otro niño pueda disfrutar.

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