Duelo perinatal: asumir la muerte cuando esperas la vida de un bebé

Qué decir y qué no decir a unos padres que han perdido a su hijo

Diario de una matrona

Tema tabú donde los haya, la pérdida de un bebé, mas aún si todavía no había nacido. Qué difícil es asumir la muerte, cuando en realidad esperamos vida. Por desgracia, esto se produce, más de lo que pensamos y tiene un nombre: duelo perinatal. 

Cómo preparar a una mujer para afrontar un duelo perinatal 

Duelo perinatal: asumir la muerte cuando esperas la vida de un bebé

En España, uno de cada cuatro embarazos no llega a término, es decir un 25% de los embarazos, se pierden en algún momento de la gestación. La mayoría en las primeras semanas de embarazo, antes de la semana doce, pero también en semanas mas avanzadas, en segundo trimestre e, incluso, a término.

La sociedad le resta valor a la pérdida cuando se produce con pocas semanas de embarazo, pero la realidad es que es una pérdida y, por lo tanto, se realiza un duelo, que como su propio nombre indica es doloroso, y debemos de permitirlo y respetarlo.

Como decía al principio, es un tema tabú, por lo tanto, muchas veces no somos conscientes de que esto puede ocurrir. Como matrona, trato de sensibilizar sobre todo por las redes sociales sobre este tema, pero también en mi trabajo. Es esencial que las mujeres conozcan esta realidad, que al principio del embarazo sepan que existe una posibilidad de que su embarazo no llegué a fin, no al menos con un bebé vivo, porque cuando se contempla la posibilidad de que esto ocurra y se entiende que puede pasar, se vive de una manera muy distinta.

Las matronas que acompañan partos en casa, en una de las visitas a la familia en el domicilio les hablan de esto, de la muerte perinatal, en cualquier momento del embarazo, incluso en el propio parto. A veces, también ocurre y no por estar en un hospital se puede “solucionar” cualquier complicación. Es una realidad muy dura, pero que debemos de ser conscientes de ella. Sin embargo, a lo largo de mi formación en la sanidad pública, nunca he oído hablar de esto a ninguna matrona en sus clases de preparación al parto, pero sí que me he enfrentado en muchas ocasiones al duelo perinatal, a la pérdida de un hijo.

Es importante conocer que, en estas situaciones, hay que ayudar a elaborar el duelo de la forma más sana posible, que los expertos recomiendan despedirse del bebé. Dependiendo de las semanas de gestación y del caso particular, se podrá despedir de forma física o no, pero siempre hay una forma de hacerlo, aunque sea simbólica.

Cuando la pérdida se produce en semanas avanzadas de la gestación, se debe ofrecer a los papás ver a su bebe, tocarlo, coger recuerdos (quizá un mechón de pelo, o las huellas de sus manitas o de sus pies) y hacer fotografías si la familia lo desea. Todo esto va a ayudar a elaborar el duelo, pero esta información se asume mucho mejor si se conoce de antemano que si te la dan en un momento de shock, como es recibir la noticia de que tu bebé ha fallecido.

Qué decir y qué no decir a una madre que han perdido a su bebé

perder un bebé 

La sociedad actual trata la muerte como tema tabú. Antiguamente nuestros abuelos y nuestros padres, velaban a los muertos en casa y todo esto se veía normal; en la actualidad, hay gente que al escuchar esto le parece macabro, por que se ha perdido la naturalidad de la muerte y es muy difícil de asumir que existe cuando se espera vida.   

Hay muchísimos grupos de ayuda, en los que podemos encontrar psicólogas, familias que han pasado por ello, matronas, enfermeras…etc. Grupos de apoyo que tratan de visibilizar el duelo perinatal y, sobre todo, ayudar a las familias en estos momentos tan duros.

Lo que he aprendido durante mi formación, es que cuando no sabes qué decir, vale mucho más el silencio. Que, en estos acompañamientos, a veces estar, tender una mano o dar un abrazo es suficiente. Hay que tener mucho cuidado con lo que decimos a estas familias, porque las palabras se quedan grabadas para siempre. Muchas veces oímos frases del tipo, 'eres muy joven', 'ya tendrás otro', 'se te pasará', 'no llores', 'sé fuerte', 'deberías de haber ido antes al hospital'… Todas ellas muy desacertadas. 

Cuando no sabemos qué decir, no pasa nada, podemos decir simplemente esto, 'la verdad, es que no sé qué deciros, lo siento', 'puedo estar con vosotros si lo necesitáis' o 'siento muchísimo lo que os ha pasado'.

El duelo es un proceso adaptativo normal ante una pérdida. Es muy estresante, inesperado e inimaginado en la mayoría de las ocasiones. Además, conlleva la pérdida de unas expectativas, sueños, proyecciones de futuro etc. Hay que tener en cuenta que el dolor no es proporcional a la edad gestacional o a la edad del bebé.

¡Gracias por dejarme visibilizar este tema, algo que creo muy necesario aunque sea muy duro!