9 pruebas diagnósticas en el embarazo para detectar anomalías en el feto

Tipos de pruebas de diagnóstico prenatal que detectan anomalías durante la gestación

Estefanía Esteban

Durante el embarazo, la principal preocupación de la futura mamá es que todo se desarrolle con normalidad y su bebé nazca sano y fuerte. Para comprobar que se produce ninguna anomalía, existen diferentes pruebas diagnósticas o pruebas prenatales. Algunas no son invasivas, pero otras conllevan cierto riesgo para el bebé y la embarazada. 

Descubre estas 9 pruebas diagnósticas en el embarazo para detectar anomalías en el feto. Te contamos de qué nos informa cada una de ellas y cómo se realiza.

Las 9 pruebas diagnósticas en el embarazo para detectar anomalías en el feto que debes conocer

9 pruebas diagnósticas en el embarazo

Desde la maduración pulmonar del bebé hasta las posibilidades de que tenga algún desorden cromosómico. Existen numerosas pruebas que persiguen detectar a tiempo cualquier anomalía en el feto. En algunas ocasiones, el diagnóstico precoz puede ayudar a solucionar el problema. 

Aquí tienes una lista con 9 pruebas diagnósticas en el embarazo que se utilizAn para detectar cualquieR tipo de anomalía que pueda afectar al bebé:

1. Ecografía. La ecografía es la prueba más utilizada a lo largo del embarazo. Funciona mediante ultrasonidos que consiguen captar una imagen del bebé y mostrar con bastante fiabilidad factores determinantes, como el nivel de líquido amniótico, la longitud del fémur del feto, la formación de sus órganos, la calidad de la placenta... Existen muchos tipos de ecografías. La más común es en dos dimensiones (ecografía 2D), aunque cada vez hay más centros que ofrecen a los papás una ecografía en tres dimensiones y hasta en cuatro dimensiones.

Para la embarazada no supone ninguna molestia. Se efectúa en una camilla mediante un ecógrafo y un poco de gel que ayuda a las ondas de ultrasonidos a captar mejor el interior del útero.

2. El urocultivo. Se trata de una prueba de orina que se efectúa a la embarazada con la finalidad de encontrar restos de posibles bacterias dañinas para el bebé. Se realiza mediante el estudio microbiológico de las muestras en un laboratorio. Esta prueba puede detectar cualquier tipo de infección de orina en la embarazada, así como la presencia de alguna bacteria que haya que combatir con antibiótico.

3. La amniocentesis. Se trata de una prueba invasiva para detectar enfermedades en el feto, algunas genéticas, como el Síndrome de Down. La prueba consiste en la extracción de un poco de líquido amniótico. Para ello, se introduce por la barriga de la embarazada una aguja muy larga y fina. El líquido amniótico posee una gran cantidad de material del bebé, como muestra de piel y pelo, que dará una valiosa información, ya que de estas muestras se podrá sacar su adn completo. Esta prueba también dará la información exacta sobre el sexo del bebé.

Sin embargo, se trata de una prueba que entraña cierto peligro para el bebé y la embarazada. De hecho, aún se producen algunos abortos por culpa de esta prueba diagnóstica. La mujer embarazada debe permanecer en reposo absoluto algunos días después a efectuarse la amniocentesis.

4. El test de O'Sullivan. Esa prueba no es invasiva, aunque sí es un poco incómoda para la embarazada, que debe tomar un preparado de glucosa y someterse a dos análisis de sangre (uno antes de beberse el preparado y otro después). Sirve para medir el azúcar en sangre de la mamá y determinar si existe diabetes gestacional. Si el resultado es positivo, la embarazada deberá cambiar por completo sus hábitos alimentarios, seguir una dieta guiada por su doctor y hacer más deporte.

6. Test de maduración pulmonar o test quantusFLM. Esta es una prueba novedosa, que aún se efectúa en pocos hospitales pero que tiende a extenderse con rapidez. Sirve para medir el grado de maduración de los pulmones del bebé, para saber si estaría preparado para nacer antes de tiempo. Es muy útil en el caso de que haya que inducir un parto. Se realiza mediante una ecografía en 2D y se analiza gracias a un sistema de software instalado en el ordenador.

7. Estudio de ADN fetal en sangre materna. Otro sistema novedoso para medir posibles malformaciones genéticas es el análisis de ADN en la sangre de la madre. Se efectúa en el primer trimestre, a partir de la semana 10 de embarazo,  y consigue una altísima aproximación a determinar si el bebé sufre Síndrome de Down, Patau, Edwars y otras enfermedades cromosómicas. Además, pueden descubrir el sexo del bebé de forma exacta. Entre sus grandes ventajas, que es un simple análisis de sangre, nada invasivo ni peligroso para la madre y el bebé.

8.  El triple screening. Es una prueba que combina análisis de sangre y ecografía. Se efectúa en el primer trimestre de embarazo. Es una prueba de cribado, es decir, nos da una aproximación de las probabilidades que tiene el bebé de tener algún tipo de malformación o enfermedad como puede ser el Síndrome de Down. Mediante las ecografías se mide por ejemplo el tamaño del fémur y el pliegue nucal, que da una valoración sobre los riesgos que existen de que exista Síndrome de Down.

9. Ecografía Doppler. Se trata de una ecografía con color, que muestra el flujo sanguíneo del bebé. Esto es muy importante, por ejemplo, para comprobar si existe algún problema en el cordón umbilical. También aporta información muy valiosa sobre la circulación sanguínea en el cerebro del bebé y en el corazón. Los resultados ayudan a conocer más datos acerca del crecimiento fetal.