6 poemas cortos y graciosos a los que los niños no podrán resistirse

La fantasía y la diversión de estas poesías infantiles atrapará a tus hijos o alumnos

Marisa Alonso Santamaría

Hay niños que creen que la poesía es aburrida, ¿cómo es posible? En Guainfantil.com hemos elaborado un pequeño recopilatorio con poemas cortos que resultarán muy graciosos y divertidos a tus hijos o alumnos. Además, acompañamos los versos con juegos y actividades que llamarán aún más la atención de los pequeños.

1. Las mariposas leen cuentos. Poemas de animales

Estos poemas cortos son muy graciosos para los niños

Este poema habla de una mariposa que parece interesada en la lectura. Esta situación disparatada despertará la imaginación de los niños, que empezarán a fantasear. Pregúntales a tus hijos cuál es su cuento favorito y proponles que cambien los personajes por mariposas. ¿Cómo sería el cuento?

Una mariposa blanca
en mi mano se ha posado,
después de leer mi cuento
de mi cuaderno ha volado.
 
¿A quién se lo habrá contado?
 
La recibo con sorpresa
alegre vuelve al momento
y en mi cuaderno se posa
¿Será que le gusta el cuento?

 

2. El paisaje de las ardillas. Poemas cortos para niños

A continuación podrás leer un poema protagonizado por una simpática ardilla. Estos animales, con sus juegos y su cara de traviesos, resultan muy adorables para todos los niños. Tras leer este poema corto es muy probable que le entren ganas de saber más sobre este roedor. Podéis investigar en Internet, en las enciclopedias, en los cuentos infantiles... Y después, podéis dibujar a esta ardilla que mira hacia el mar.

He descubierto una ardilla
en la cima de una roca,
que muy quieta mira al mar
abriendo mucho la boca.
 
Y aunque vive siempre aquí
y en la roca está su casa,
no se cansa del paisaje
¡Lo mismo que a mí me pasa!

 

3. Los caracoles viajeros. El poema más gracioso

Los poemas cortos y graciosos que más gustan a los niños

¡Qué peligroso es no saber geografía! ¡Mucho cuidado u os puede pasar igual que a estos caracoles tan divertidos! Esta poesía es la excusa perfecta para que los niños aprendan sobre los distintos países del mundo. Muéstrales en el mapa dónde está Finlandia y dónde está Benidorm. ¡Seguro que se ríen con la equivocación del caracol!

Tomó un avión a Finlandia
sin saber geografía,
y el caracol congelado
se arrepintió al otro día.
 
Un caracol aplicado
fue a vivir a Benidorm
estudió geografía
y encontró sol y calor.
 
¡Y le fue mucho mejor!

 

4. La sombra de la avispa. Poesía infantil divertida

El despiste de esta avispa y el hecho de que tenga una sombra más inteligente resultará muy divertido para los pequeño de la casa. Además, este poema os animará a probar el juego de las sombras. Para disfrutar de él tan solo necesitáis apagar la luz y encender una linterna. Utilizad cualquier cosa que encontréis por casa para hacer sombras de animales. ¿Seréis capaces de adivinar qué representan las sombras que hagan el resto de participantes en el juego?

Una avispa despistada,
cayó en una regadera,
pero su sombra más lista,
mirando se quedó fuera.
 
La sombra muy decidida,
sola quiso ir a volar,
pero no encontró las alas
y no se pudo marchar
 
Y la avispa calentita
no salió hasta primavera,
mientras la sombra en invierno
estuvo esperando fuera.

 

5. El caballo con patines. Poema para reírse con tus hijos

Poema protagonizado por un caballo con patines

¿Te imaginas un caballo con patines? Pues eso es, precisamente, lo que propone este poema de cuatro estrofas. Cuando terminéis de leerlo (y de reíros con las aventuras de los caballos con ruedas) no tendréis más remedio que probar a patinar vosotros mismos. ¡Os lo pasaréis en grande!

Un caballito muy negro
tiene relucientes crines,
y galopa muy contento
con cuatro blancos patines.
 
Da piruetas en el aire
demostrando su destreza,
otros caballos lo miran
con envidia y con sorpresa.
 
Como se divierte mucho
y se lo pasa tan bien,
las yeguas y los caballos
también quieren aprender.
 
Crea en el campo una escuela,
allí lo ha puesto de moda,
los caballos con patines,
es lo que se lleva ahora.

 

6. El concierto del cangrejo. Poemas cortos para niños

En este poema, se monta un concierto improvisado en la playa. ¿Tú también quieres ir? ¡Está tocando un violinista! Aprovecha tras leer este poema para enseñarle a tus hijos cómo suena el violín. ¡Se quedarán maravillados!

Dos cangrejos paseaban
por la arena de la playa 
y vieron a un violinista
que en una piedra ensayaba.
 
Se pararon a escucharlo
porque tocaba muy bien,
llegaron dos caracolas
y se quedaron también.
 
Una gaviota, un albatros,
un caracol y un ciempiés,
todos juntos aplaudieron,
y se marcharon después.