La doula: un apoyo emocional para las embarazadas

La primera vez que escuché hablar sobre la labor de las doulas fue hace unos ocho años cuando estaba embarazada de mi segundo hijo. Consulté una página en inglés para informarme fundamentalmente del posparto ¡ese gran desconocido! Allí se hablaba de que había unas mujeres que se dedicaban a acompañarte y ayudarte en estos momentos y  pensé que esta profesión en España no tendría tanta relevancia como en EEUU ya que aquí solemos estar más cerca de la familia, y de los consejos y ayuda de la abuela.

¿Cómo ayuda la doula a las embarazadas?

Comadrona

Cuando Guiainfantil.com entrevistó a Nuria Otero, que además de madre es pedagoga y una de las doula pioneras en nuestro país, quise interesarme más sobre el tema. Gracias a este informe, me quedó más claro el papel de las doulas al permitirme conocer su oficio y su ámbito de acción.

La doula es una mujer, también madre, que acompaña durante todo proceso de concebir a otra mujer: durante el embarazo, el parto y el posparto (o en situaciones difíciles de superar como la pérdida del bebé que esperaba). Su labor es acompañar a la futura mamá para brindarle apoyo, especialmente emocional, para que no se sienta sola, dándole información, pero sin aconsejar ni enjuiciar. Simplemente, apoyan la toma de decisiones de la mujer.

Los cambios emocionales en todo el proceso de la maternidad son una constante, así que la doula viene a ser la persona más indicada para cubrir la necesidad de entender las emociones que estamos experimentando y sentir el apoyo de manera imparcial.

Según algunos datos recogidos en un estudio, el trabajo de las doulas se traduce en importantes ventajas y mejoras en el desarrollo del parto y durante el posparto: reducción de cesáreas, menor tiempo de trabajo de parto, reducción de partos con analgesia o epidural, disminución de la ansiedad o depresión posparto, aumento de la confianza y la satisfacción y un mejor establecimiento de la lactancia. Pese a que tenemos actualmente mucha información teórica circulando, ninguna se adapta a nuestra vivencia concreta. Parece que hay pocas cosas que dependen de nosotras mismas, es difícil que no nos asalten los temores, ya que nuestra visión de la maternidad es bastante superficial y todo se resume a una correcta asistencia sanitaria.

El parto y el posparto son momentos muy importantes para una mujer y Nuria nos comenta que justo cuando la mujer tiene al bebé en sus brazos, es cuando su protagonismo cae en picado. La mujer no puede permitirse el lujo de no estar bien, de no sentirse a gusto, de poder quejarse. Lo único que parece importar cuando se da a luz es el bebé, y, sin embargo, la recién parida puede sentirse bastante desvalida, aunque por lo general se revista de una coraza para que no afloren en ella sus verdaderos sentimientos. La doula es una gran aliada en estos momentos tan confusos.

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com