Guía completa para dar alimentos sólidos a los niños de forma satisfactoria

Cómo debe ser la dieta del niño a partir de un año de edad

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Cuando el bebé se aproxima a los 6 meses de edad comienzan a asaltarnos las dudas sobre cómo afrontar esa nueva etapa en la alimentación de nuestros pequeños. Durante meses, la leche, ya sea materna o de fórmula, ha sido la base de la alimentación de nuestro bebé, y esto lo tenemos bajo control, pero, ¿qué va a pasar ahora? Te contamos cómo dar alimentos sólidos a los niños paso a paso. 

Cómo introducir alimentos sólidos a los niños paso a paso 

dar alimentación complementaria a los niños 

Para empezar, no conviene alarmarse, ya que las primeras semanas, o incluso meses de la alimentación complementaria, son simplemente un periodo de adaptación al nuevo método de alimentación, mientras que la leche ha de continuar siendo la base de la alimentación del pequeño.

- Primeros días
Dependiendo del método de alimentación escogido, ya sea a base de purés o una alimentación guiada por el bebé (Baby Led Weaning), podemos escoger ofrecer dos o tres alimentos (separándolos al menos 3 o 4 días entre ellos para poder detectar posibles alergias alimentarias) de los que habitualmente consumimos en casa.

La leche tiene en general un regusto dulce, por lo que los bebés suelen estar más interesados en alimentos que tenga una tendencia dulce, así verduras como las zanahorias, el brócoli o la batata y frutas como el plátano o la pera bien maduros les atraerán más. 

Cuando cocinamos, por ejemplo, tanto el puré como la pieza de zanahoria para nuestro pequeño, no debe llevar nada de sal añadida, aunque opcionalmente podemos añadir una cucharadita de aceite de oliva al puré si así lo deseamos.

Lo normal es que el bebé no muestre demasiado interés al principio y este interés vaya aumentando con el paso de los días. En primer lugar porque no están familiarizados con los sabores y, en segundo, porque desconfían cuando les introducimos la cuchara en la boca. Además, es muy común que acto seguido a meterles la cucharada de puré en la boca, escupa, es una etapa más en el aprendizaje. Por otra parte, suele ser más fácil, aunque mucho más caótico, que el bebé se alimente solo, ya que se llevará a la boca solo lo que le parezca interesante.

- Las primeras semanas
Después de un par de semanas debemos incrementar el abanico de sabores a los que exponemos a nuestro bebé, aumentando el rango de verduras y frutas que ofrecemos hacia otras menos dulces. Si escogemos un método guiado por el bebé, podemos poner a su alcance cualquier alimento que deseemos (con las precauciones necesarias para detectar alergias), siempre cocinado o cortado de manera que pueda manejarlo con facilidad. Además, los cereales, pastas y arroces pueden también incorporarse como fuente de carbohidratos complejos.

- A partir del segundo mes
Pasado el primer mes podemos ir incorporando proteína animal en el puré de nuestro pequeño, ya sea pollo, pavo o carne roja lo más magra posible, además de pescado y, si se desea, huevo. Debemos limitarnos a ofrecer aquellos alimentos que consumimos en el núcleo familiar. No tiene ningún sentido comprar carne de conejo para añadir al puré de nuestro hijo si, cuando abandone los purés, esta carne no va a formar parte de su dieta habitual, ya que a duras penas va a poder identificar su sabor en el puré.

- Antes de los 12 meses
Pasados los primeros meses el bebé ya está preparado para aceptar la gran mayoría de los alimentos. En el caso de los purés, ahora podemos combinar cualquiera de los alimentos que ya hemos ofrecido e ir incorporando alguno nuevo hasta conseguir un plato más variado. La textura de los purés puede mantenerse fina y cremosa, aunque poco a poco puede irse modificando hacia una más grumosa, dejando a un lado la batidora y utilizando un tenedor para machacar los alimentos.

Alimentación a partir del año de edad del bebé 

dar alimentos sólidos a un bebé

A los 12 meses la dieta del bebé ya puede incluir cualquier alimento que los adultos consumimos, manteniendo la precaución de no añadir nada de sal en su cocinado. Si se ha escogido alimentar al niño a base de purés, este es buen momento para dejar de hacerlo, iniciando la transición hacia alimentos enteros que él pueda gestionar y masticar e incitarle a alimentarse solo, primero con las manos y poco a poco incorporando los cubiertos.

Lamentablemente, no existe una receta mágica ni una lista de alimentos que nos indique el orden en que deben ofrecerse, ya que, salvo antecedentes de alergia en la familia, cualquier alimento es susceptible de utilizarse a partir de los 6 meses de edad.

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