11 trucos definitivos para calmar a un bebé con cólicos

Cómo solucionar el problema de los cólicos del lactante

Estefanía Esteban
Estefanía Esteban Responsable Multimedia

No hay llanto más inconsolable en un recién nacido que el de los cólicos del lactante. Se trata de un problema que afecta a muchísimos lactantes. Existen numerosas teorías sobre las causas de los cólicos del lactante, que no son otra cosa que una serie de espasmos o contracciones del intestino, pero los síntomas son muy reconocibles, ya que el llanto del bebé es muy intenso, que llega normalmente cada día a la misma hora. 

Te contamos cómo ayudar al bebé cuando sufre un episodio de cólicos. Aquí tienes hasta 11 trucos definitivos para calmar a un bebé con cólicos. Descubre cuál funciona mejor con tu bebé. 

Los 11 trucos definitivos para calmar a un bebé con cólicos que llora sin parar

Trucos para calmar a un bebé con cólicos

Si tu bebé sufre cada día un episodio de llantos agudos e inconsolables a la misma hora del día, si encoge sus piernas o se pone tenso, si en ese momento eres incapaz de encontrar el motivo de su dolor, seguramente se trata de un episodio de cólicos del lactante. Tu bebé siente dolor, y tú no sabes cómo ayudarle. Bien, pues presta atención, porque aquí encontrarás la solución. Prueba con algunos de estos trucos y comprueba cuál es que mejor le va a tu bebé: 

1. Un masaje suave. Algunos bebés reaccionan muy bien a los masajes. Otros, sin embargo, se ponen más tensos y no son nada receptivos. Prueba con tu bebé si se deja masajear la zona del dolor: el abdomen. Para realizar el masaje a tu bebé, debes hacerlo antes de que llegue el ataque de los cólicos. Si estos llegan a las 9 de la noche, adelanta el masaje a las 8 de la tarde. Utiliza los pulgares para realizar movimientos circulares sobre su abdomen y usa siempre aceite para bebés. 

2. Acunarlo. El movimiento suave y rítmico puede calmar al bebé. No temas sostenerle en brazos. Tu bebé no se va a malacostumbrar a ellos. No pierdas la paciencia y, a pesar del llanto, intenta mecerlo con suavidad para ayudarle a tranquilizarse.

3. Posición sobre el antebrazo y boca a abajo. Muchos padres aseguran que los bebés con cólicos se calman de inmediato al colocarles en esta posición: tumbados boca abajo sobre la cara posterior del antebrazo. ¿La razón? La zona del abdomen, que es la zona del dolor, se encuentra en contacto con una zona blanda y cálida, lo que puede ayudar a mitigar los dolores.

4. Un baño calentito. El calor ayuda a suavizar el dolor del cólico. Por eso, puedes probar a prepararle un baño un poco antes de que llegue la hora del terrible momento. Crea un ambiente cálido para que tu hijo se sienta mucho mejor y comprueba si ésto le ayuda a relajarse.

5. Envolverle. ¿Conoces la técnica del Swaddling? Se trata de envolver al bebé para que se sienta igual que cuando estaba dentro del vientre materno. Pero ten cuidado: igual que muchos bebés se sienten felices en esta posición y ayuda a relajarles, a muchos otros les incomoda.

6. Cambia tu alimentación. Cierto que esta no es una medida directa, pero sí indirecta. Muchos estudios confirman que en algunos casos los cólicos del lactante pueden ser síntomas de alguna intolerancia alimentaria. Si se alimenta de leche materna, puede que sea algún alimento que consume su madre de forma reiterada. Prueba a eliminar durante unos días la lactosa de tu dieta, los huevos, la harina de trigo o los frutos secos, algunos de los alimentos 'sospechosos'. 

7. Piel con piel. Aunque no existe demostración científica, muchos padres aseguran que un remedio contra el cólico del lactante es colocarle desnudo contra la piel desnuda de su madre o su padre. Es decir, el piel con piel. Tal vez sea por el calor que desprende el cuerpo, por el sonido rítmico del corazón... el caso es que a muchos recién nacidos esta postura les resulta muy reconfortante.

8. El cubo-bañera. Existe una bañera para bebés que les ayuda a adquirir una postura con las piernas flexionadas, lo que puede aliviar un poco el dolor de los cólicos del lactante. Como en todo, funciona con algunos bebés. Con otro, no.

9. Ofrecer el pecho. Aunque los cólicos del lactante no tengan nada que ver con el hambre, a muchos bebés les reconforta poder mamar en el momento del dolor intenso de los cólicos. Comprueba si tu hijo se calma al alimentarse justo cuando empiezan los dolores.

10. Una tisana. En el caso de bebés que no se alimentan de pecho materno, sino de biberón, existe la posibilidad de ofrecerle una tisana o manzanilla, que es inocua y tiene efectos calmantes. 

11. Música relajante o ruido blanco. Aunque pienses que en ese momento tu bebé no atiende a estímulos externos, sí puede estar receptivo a los sonidos. Háblale con suavidad y utiliza sonidos relajantes, como el sonido del mar, de la naturaleza, o del latido rítmico de un corazón. Otros bebés sin embargo, prefieren el sonido blanco, el ruido constante y monótono, como el sonido del secador o el de la lavadora.