Por qué sí y por qué no quedarse embarazada en octubre

Respondemos a todas las preguntas que se te pasan por la mente sobre tu embarazo y parto

Beatriz Martínez

¿Qué supone quedarse embarazada en octubre? ¿Cómo va a ser el embarazo en cada trimestre? ¿Cuál va a ser la fecha en la que nazca el bebé? Preguntas y más preguntas que pasan por tu mente cuando te pones a pensar en sumar un nuevo miembro a la familia. Y es que tener un hijo, o tan solo pensarlo, es emocionante, emotivo pero también algo incierto. Son muchas las cosas a tener en cuenta y muchas las dudas que te asaltan. Para tenerlo todo un poco más controlado vamos a contarte paso por paso cómo sería tu embarazo si arranca en el mes de octubre. Fecha de parto aproximada: julio. ¡Empezamos!

Cómo es quedarse en estado en el mes de octubre

Así es quedarse embarazada en octubre

Si sabes cómo se va a desarrollar tu gestación periodo a periodo y si sabes también cómo lo vas a llevar dependiendo de la estación, vas a estar mucho más tranquila, ¿no crees? No es lo mismo que tu embarazo se inicie en este o en aquel mes, siempre va haber cosas buenas y otras que no lo son tanto. Por eso, te contamos por qué sí es buena idea quedarse embarazada en octubre y por qué no lo es.

Una vez que la prueba de embarazo te dé positivo, comenzará la aventura más bonita y especial de tu vida. Solo tendrás que esperar 9 meses para tener en brazos a ese bebé que te llenará el corazón del amor más grande que hay. Como ya te puedes imaginar, no es igual quedarse embarazada el último día de octubre que en el primero, por lo que vamos a verlo todo con fechas aproximadas. Si lo prefieres, puedes usar la calculadora de días fértiles para intentar concebir justo cuando tú quieres. ¡Vamos allá!

1. De octubre a diciembre: el primer trimestre de tu embarazo ha comenzado

Octubre, el mes en el que da inicio tu embarazo y, probablemente, uno de los más bonitos que hay. Recién recibes la noticia de que dentro de unos meses seréis uno más en la familia y, como no puede ser de otra forma, ya no hay espacio en tu cabeza para nada más. En octubre ya no se nota el calor del verano, ideal para conocer poco a poco cómo van a ser estos meses y saber también cómo has de cuidarte a ti y tu pequeño.

Pide y anota todas las citas necesarias con la matrona y el especialista; come sano y equilibrado; si notas que el vientre se hincha por los gases, evita los refrescos azucarados y haz unas cinco comidas ligeras al día; bebe mucha agua y no te olvides de tomarte a diario el suplemento de ácido fólico que te ha mandado el doctor, te va a dar el aporte de del grupo de vitaminas B que necesitas además de prevenir los defectos del tubo neural, aquellos problemas que se puedan dar en el cerebro o en la médula espinal de tu bebé.

2. Toma nota: el segundo trimestre de tu embarazo será enero a marzo   

El segundo trimestre de gestación, en el cual la barriga empieza a dejarse notar, será en invierno, así que para evitar en la medida de lo posible gripes y resfriados, cuídate todo lo que puedas: come bien y variado para tener unas buenas defensas, toma frutas y verduras de temporada y abrígate, no está de más que te hagas con un abrigo pre-mamá. Es común durante la gestación sentir más calor de lo normal, ¡cuidado! No cometas el error no protegerte del mal tiempo. Lo bueno es que vas de cara a marzo, cuando se deja ver el sol y las flores crecen, un tiempo mágico para dar un paseo al lado de los tuyos y pensar en ti.

En esta etapa es posible que notes también que te cuesta un poco más respirar y que te fatigas enseguida, es normal. Esto se debe a que el útero empuja a los pulmones hacia arriba los cuales tienen un trabajo extra ya que hay una mayor demanda de oxígeno. Una vez des a luz, todo volverá a la normalidad, mientras tanto, descansa lo que necesites, haz solo ejercicio moderado y déjate mimar por tu pareja y por tu familia.

3. Ya ha llegado el tercer trimestre de embarazo que será de abril a junio

Ya está, el buen tiempo ha llegado, es hora de sacar la ropa pre-mamá de entretiempo y de salir a caminar cada día un poco. Para cuando llegue el calor del verano tu ya estarás lista para tener a tu bebé, así que te vas a evitar las incomodidades de pasar la recta final del embarazo en pleno verano. No te descuides, sigue con una buena alimentación y bebiendo abundante agua, tu bebé tiene que coger energía para cuando nazca.

Hacia la semana 36 de gestación es habitual notar que la tripa se pone dura, sobre todo cuando caminas o subes escaleras, es decir, cuando haces algún esfuerzo. Son las llamadas contracciones o contracciones de Braxton Hicks, tranquila, no debes confundirlas con las contracciones del parto. ¿Cuál es la diferencia entre unas y otras? Pues que las contracciones que indican que el parto ha llegado son rítmicas, regulares, van aumentando de intensidad y son dolorosas. Descansa, ponte cómoda y bebe agua, verás que las contracciones de Braxton Hicks poco a poco se pasan. Hay mujeres que las notan a diario y otras que no las sienten ni una sola vez, ahora que ya sabes lo que son, ¡no hay motivo para alarmarse!

Calcula el momento del parto

Si el embarazo empieza en octubre, el parto es en julio

Será en julio cuando se cumplan los nueves meses que necesita tu pequeño para estar dentro de ti, por lo que ya está preparado para salir al exterior y conocer a su mamá. Sus órganos se han formado por completo, sus pulmones han madurado y ya tiene el peso adecuado. ¡El parto puede dar comienzo en cualquier momento! Para tener un poco más claro cuándo se producirá, utiliza nuestra calculadora de la fecha del parto.

Si sientes contracciones regulares y dolorosas, notas que has roto la bolsa, hay sangrado vaginal o te sientes decaída y con malestar, no dudes en acudir al hospital. Tranquila, con calma, recuerda todo lo aprendido durante la gestación y en las clases de pre-parto. Todo va a salir bien, ¡estás en buenas manos! Si llegas o pasas de la semana 40 y tu bebé aún no ha nacido, los médicos pueden optar por programarte el parto. Si es tu caso, lleva contigo al hospital la bolsa que has preparado con tus cosas y las de tu pequeño, verás que ese simple detalle te hace estar más segura.

¡Felicidades mamá! ¡Tu bebé ya está en tus brazos! Por fin puedes darle un beso, ver sus ojos y sentir su contacto piel con piel. ¿A qué no hay nada más maravilloso? Es tiempo de cuidarle, de cuidarte tú también, de vivir al máximo esta experiencia y de apoyarse en los seres queridos que tienes a tu alrededor.

Tu bebé ha nacido en julio, ¡qué mes más bonito! Tan solo ten cuidado por las altas temperaturas, dale el pecho con frecuencia y evita salir en las horas centrales del día. Acuérdate también de acudir a las revisiones pautadas con el pediatra y la matrona.

¡Enhorabuena mamá!