¿Sabes interpretar a tu bebé cuando llora?

Cuando salí de la maternidad y llegué a casa con mi bebé, me encontré ante una experiencia nueva para mi y necesitaba que me hablase. Si lo hubiera hecho, quizás las cosas hubiesen sido mucho más fáciles para los dos. A veces, le decía, si me hubieras contado desde el principio que tenías hambre, no me hubiera entretenido cambiándote el pañal y te habría dado de comer mucho antes.

El lenguaje del bebé

Mamá hablando con su bebé

Es cierto que los niños no vienen con un manual de instrucciones debajo del brazo, aunque a mi me hubiera gustado. Con los primeros llantos, las madres nos volvemos locas al principio, intentando averiguar qué le pasa, pero trabajar en esta interpretación es más importante de lo que nos imaginamos.

Cuando, por fin, logramos diferenciar un llanto de otro, uno para cuando tiene hambre, otro para cuando está aburrido u otro para cuando está sucio y podemos decir sin equivocarnos "llora de hambre" o "llora porque quiere que lo cambien", no sólo estamos confiando en nuestras habilidades al responder adecuadamente a las necesidades de nuestro hijo sino que, a su vez, estamos estableciendo el principio de la comunicación pre-verbal.

Y es que la interpretación que hacemos los padres de los gestos, el llanto o la expresión de nuestros hijos es una de las acciones más importantes para ayudar a nuestros bebés a sentar las bases de la comunicación verbal. Esa interpretación, que realizamos intuitivamente, afianza los cimientos para que el niño vaya diferenciando y enriqueciendo sus recursos comunicativos.

A veces, cuando esto no sucede y no se interpreta adecuadamente al niño o no nos ponemos en la piel del bebé, se origina un desencuentro. En el niño, se obstaculiza su deseo de intractuar porque siente que no se responde a sus necesidades, se confunde sobre cuáles son las señales adecuadas para ser entendido, la angustia le embarga y experimenta lo que se denomina sensación de desprotección o peligro.

Marisol Nuevo.