La sorprendente reacción en el cerebro de la madre ante el olor del bebé

El impacto que provoca el olor del bebé en el cerebro de su madre

Alba Caraballo Folgado
Alba Caraballo Folgado Directora de contenidos

La industria cosmética dedica cantidades ingentes de dinero a tapar los olores corporales que generalmente percibimos como algo negativo y desagradable, sin embargo, olvidamos que muchos olores son necesarios y muy positivos.

Por ejemplo, bañamos al bebé con un gel de olor agradable y le hidratamos con una crema que tiene igualmente un perfume que nos gusta. Pero, en este proceso estamos cubriendo uno de los olores que más agradables resultan a las madres y que más estímulos despiertan en ellas: el olor de su bebé. Es más, un reciente estudio destaca que el cerebro de la madre reacciona de tal forma ante el olor del bebé que incluso libera dopamina, conocida como la hormona del placer o la de las adicciones.

El olor del bebé provoca reacciones en el cerebro de la madre

El impacto del olor del bebé en el cerebro de la mamá 

La revista Frontiers in Psychology publicó un interesante estudio sobre el impacto que tiene el olor del bebé sobre el cerebro de la madre.

Para probar esto se realizó el siguiente experimento: se tomó como muestra a 30 mujeres sanas y no fumadoras y se contrastó el impacto que el olor del bebé tenía en su actividad cerebral. De estas 30 mujeres, 15 mujeres habían dado a luz por primera vez y se les sometió al estímulo del olor del bebé de 2 días de nacido a través de un body de algodón que había estado en contacto con él. Las otras 15 mujeres no habían sido madres y se les sometió a la misma prueba. ¿Qué se demostró? Que los olores corporales de los recién nacidos de 2 días de edad provocan una activación en las áreas cerebrales relacionadas con la recompensa, independientemente si la mujer había tenido un bebé o no. Es más, los niveles de dopamina se activaban.

“Las mujeres participantes, independientemente del estado materno, demostraron un mayor procesamiento en las áreas neostriadas, sugiriendo que el olor corporal de un recién nacido de 2 días puede transmitir señales que pueden motivar el afecto en las madres o no madres para cuidar a un bebé no conocido.” Aclara el estudio.

Esta investigación sugiere varias ideas:

- Ciertos olores corporales podrían actuar como un potenciador del vínculo entre madre e hijo.

- El olor corporal de un bebé es capaz de actuar sobre una mujer, ya sea que ha dado a luz o no, despertando en ella el instinto de cuidar y proteger al bebé.

- El olor del recién nacido provoca un estado de placidez y felicidad en la madre necesaria para la supervivencia del bebé. La liberación de dopamina en el cerebro hace que la madres gocen de una sensación similar a la que se logra con el uso de algunas drogas como la cocaína.

- Esta sensación que es provocada de forma natural y no química hace que la mamá no se canse de su bebé incluso cuando han pasado noches y días sin descansar.

Para qué sirve el olor corporal en niños y adultos

El olor es sensación, es recuerdo, es memoria, es placer y desagrado. El olor es uno de los sentidos más primarios en el ser humano. 

El olor corporal se trata de una amplia gama de compuestos volátiles y no volátiles que incluyen información tan dispar como la identidad de género, la edad, el estado fisiológico, el estrés, enfermedades…

El olor de cada persona es único, es como una huella dactilar y refleja en gran medida lo que comemos. El olor es, en definitiva, una forma de comunicación ancestral que se utiliza entre los seres humanos e incluso los animales.

Los seres humanos obtenemos la mayor parte de nuestra información a través del sentido de la vista y del oído, sin embargo, el olfato, casi sin darnos cuenta nos transmite no solo datos, sino también sensaciones y emociones.

Retomando el olor de los bebés, varios estudios confirman que el olor es muy importante tanto para las madres como para sus bebés que son capaces de distinguir los olores maternos. Se trata de un intercambio de señales entre ambos, necesario y beneficioso, y que va mucho más allá de lo bien que huelen los bebés.