Juego del puzle para niños con trastorno del desarrollo del lenguaje

Ejercicios para entrenar el lenguaje y la comunicación del niño desde casa

Laura Cerrillo
Laura Cerrillo Logopeda y docente

'Ya hablará'. Esa frase que, a veces, se dice sin pensar puede esconder un trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL) o disfasia del desarrollo y que no es otra cosa que una dificultad para procesar el lenguaje. Su diagnóstico es confuso, ya que muchas veces se atribuye al niño un timidez en el carácter cuando las circunstancias son otras. No atajarlo a tiempo puede conllevar problemas académicos, de lenguaje oral, sociales... Desde Guiainfantil.com te contamos cómo entrenar el lenguaje del niño desde casa.

Cómo crear un divertido puzzle de entrenamiento del lenguaje

El juego del puzle para entrenar el lenguaje del niño desde casa

¿Cómo puedo entrenar el lenguaje desde casa? Es habitual escuchar esta pregunta y para ello, a continuación, procuraremos ofreceros una sencilla idea, pero que permite una gran multitud de opciones de entrenamiento: un puzzle casero para trabajar el lenguaje con los niños.

Útil para todos aquellos niños a partir de cinco o seis años con los que se pretenda entrenar y mejorar aspectos del lenguaje tales como: vocabulario, construcción de frase, discurso oral, comprensión de frases o incluso conceptos espaciales (arriba- abajo, dentro- fuera, derecha- izquierda, etc.)

A continuación, os contamos más acerca de la creación del material que necesitaremos y de la variedad de tareas que con él podremos jugar desde casa. En tres sencillos pasos podremos crear multitud de puzzles de entrenamiento del lenguaje, fáciles y económicos, pudiendo crear tantas opciones como se desee:

- Escoger una lámina
A través de internet o incluso revistas podemos buscar imágenes de personajes o lugares que nos gusten. Serán especialmente útiles aquellas estampas que contengan muchos pequeños detalles. Deberemos imprimir dos exactamente iguales o, en su defecto, fotocopiar la original para tener dos copias.

- Cuadrículas sobre las láminas
A continuación, con un simple rotulador e, incluso con el ordenador si se prefiere y se tiene dominio, dibujaremos una cuadrícula en ambas láminas, con tantos cuadrados como piezas de puzzle queramos obtener. Antes de hacer la división, hay que tener en cuenta el nivel y edad que vamos a querer entrenar, pudiendo hacer puzzles simples de unas 6 piezas y hasta 20 piezas o quizás más para aumentar dificultad.

- Plastificar y recortar
Como último paso en la elaboración del material, siempre aconsejamos plastificar ambas láminas para endurecer, proteger y facilitar la manipulación de lo que será el puzzle, aunque este último paso será siempre totalmente opcional. Posteriormente, se deberá recortar siguiendo las cuadrículas solo una de las dos láminas, dejando la otra con las cuadrículas visibles y simplemente sin cortar ya que es la que nos tiene que servir de modelo y de referencia. 

Ejercicios para trabajar el lenguaje con un puzzle

ejercicios para trabajar el lenguaje con un puzle

Y llega el momento de jugar, de pasarlo bien y, sobre todo, de entrenar el lenguaje del pequeño. ¿Cómo podemos sacar partido al puzzle creado? Aquí te proponemos tres divertidas actividades

1. Memoria y velocidad
Colocando todas las piezas boca abajo, sin tener el tablero original a vista, deberemos girar una pieza pequeña y observarla detenidamente durante unos minutos. Será importante luego intentar decir en voz alta todos los detalles que recordamos (por ejemplo: había un trozo de pantalón rojo y una pelota de baloncesto justo debajo) y, acto seguido, girar el tablero. Gana aquel que sea más rápido en encontrar el lugar exacto al que corresponde la pieza.

2. Tú explicas, yo encuentro
Colocando todas las piezas boca abajo y el tablero boca arriba, alternadamente uno explicará lo que ve en la pieza y, el otro, según los detalles que explique el primero deberá encontrar a qué parte del tablero hace referencia. Se trata de un juego o una dinámica de equipo, donde es necesaria una explicación muy detallada (por ejemplo: busca en el tablero una pieza donde se ve un pequeño trozo de nube y un rayo de sol, también se ve un pájaro verde cerca y un avión lejos).

3. Acumulando piezas
El desarrollo de esta propuesta es sencilla: se colocan todas las piezas sobre la mesa y, dando una consigna clara como 'buscar imágenes que empiecen por la letra p', 'buscar imágenes que sean de color marrón' o 'buscar imágenes que estén relacionadas con el colegio', habrá que encontrar esas piezas que se piden. Ganará aquel que localice lo que se pide, pero siempre justificándolo, por supuesto, por ejemplo, p de pelota, piedras de color marrón o lápiz del colegio, y posteriormente colocándola en el tablero.

¿Has visto qué manera más sencilla y divertida de pasar un rato con tu hijo y, de paso, que él sin apenas se consciente puede entrenar y desarrollar su lenguaje