9 semanas de embarazo

Semana 9 de embarazo. La evolución del embarazo y el desarrollo del bebé en la novena semana de gestación

Lo normal es que en la semana novena del embarazo ya hayas acudido al médico quien te habrá realizado una historia clínica y te haya solicitado un análisis de sangre y orina. El ginecólogo llevará tu embarazo a lo largo de toda la gestación y puedes consultarle cualquier duda, miedo o problema que vaya surgiendo. Te recomendamos que apuntes en una agenda todas tus cuestiones para que no se quede ninguna en el tintero.

Cambios en el cuerpo de la mujer embarazada

embarazada semana nueve

Durante la primera fase de embarazo es cuando más riesgo de aborto espontáneo existe. Después del primer trimestre de embarazo, este riesgo disminuye, en cualquier caso los síntomas por los que deberías acudir a urgencias son: sangrado con dolor abdominal, fiebre o precedentes de aborto en los que haya sangrado.

Otro de los cambios que se producen en tu cuerpo y que podrías notar en la novena semana de embarazo es la excesiva sensibilidad a los olores o hiperosmia. Algunas mujeres llegan a sentir náuseas ante esta nueva capacidad olfativa ya que perciben exageradamente los olores. Otras, sin embargo, pierden totalmente el sentido del gusto y el olfato debido a la congestión de las fosas nasales.

Los cambios en el pecho cada vez son más evidentes, además el aumento del volumen de las mamas, sentirás hormigueo u calor, notarás sensibilidad en los senos y la areola más oscura. Además, toda una serie de venas azuladas son visibles por debajo de la piel. El pecho se prepara para alimentar al bebé.

Desarrollo y crecimiento del bebé durante el embarazo

Desarrollo y crecimiento del bebé en la semana 9 de embarazo

El embrión ya tiene 7 semanas de vida, mide entre 2 y 3 centímetros y pesa alrededor de 40 gramos. Todavía no puedes sentirlo, pero ya realiza pequeños movimientos. El tamaño de su cabeza sigue siendo desproporcionado comparado con el del resto del cuerpo. Los ojos de tu bebé en esta novena semana de embarazo se aproximan a suposición final y sus brazos y piernas se alargan, por lo que su aspecto es más parecido al de un humano. 

Los órganos siguen desarrollándose: los riñones pueden producir orina, el hígado secretar bilis y el páncreas producir insulina. Su sistema nervioso y muscular está en proceso de formación. El latido de su corazón es muy rápido, entre 160 y 170 pulsaciones por minuto. A través de la ecografía podrás escucharlo.

Todavía no se aprecian sus órganos genitales por lo que aun es pronto para saber si estás esperando un niño o una niña.

La salud y las emociones durante el embarazo

Tu espalda estará sometida a lo largo de las 40 semanas de embarazo a un gran esfuerzo. Muchas mujeres embarazadas se quejan de dolores lumbares o en la espalda a lo largo de la gestación. Es debido a dos causas: el peso que gana el cuerpo en poco tiempo y el crecimiento del útero hace que la columna vertical se desplace hacia delante. Hay determinados ejercicios o gimnasia que puedes realizar para fortalecer la espalda o recurrir a masajes para aliviar el dolor.

En esta semana nueve de embarazo podrías sentirte más hinchada. Es normal padecer de flatulencia o gases durante el embarazo. La progesterona, hormona presente durante la gestación, puede causa estos síntomas y otros como: ardor de estómago y estreñimiento. Para aliviar estas molestias evita los alimentos que produzcan gases, evita las bebidas gaseosas, mastica despacio los alimentos y no realices comidas abundantes.

Para una buena salud durante el embarazo es recomendable caminar todos los días al menos durante media hora. El simple hecho de andar te reportará beneficios como: aumentar la energía, reducir el estrés, mejorar la circulación de manos, pies o reducir el dolor de espalda. Recuerda llevar siempre en tus paseos una botellita de agua para estar hidratada.

Dieta y alimentación para la embarazada

emabarazada y pareja

Evita introducir en tu dieta una cantidad excesiva de cafeína, pese a que no está prohibida su ingesta durante la gestación, un alto nivel de cafeína puede causar daños al bebé. Una cantidad adecuada serían 300 miligramos al día. Recuerda que la cafeína no sólo se encuentra en el café, sino también en muchos refrescos, chocolate o medicamentos.

Debes incorporar a tu dieta la vitamina C, esencial durante el embarazo desde ya, en tu semana 9 de gestación. La vitamina C ayudará al desarrollo de los huesos del bebé y la formación de dientes y piel. Por sus propiedades antiinfecciosas, puede destruir cualquier radical libre que intente dañar las células. También será buena para ti la vitamina C para evitar la anemia. Puedes encotrar este suplemento sobre todo en frutas: mandarinas, naranjas, kiwis, mangos, fresas, etc.

También hay alimentos que debes evitar durante el embarazo. No tomes leche o quesos no pasteurizados ya que podrías contraer listeria, una bacteria que podría causar daños al bebé. No introduzcas en tu dieta de embarazada huevos crudos para evitar la salmonella y, sobre todo, si has dado negativo en la pruba de la toxoplasmosis o todavía no tienes los resultados, no comas alimentos procedentes de los animales que estén poco o nada cocinados: embutidos, patés y carnes o pescados crudos.

Una dieta sana es importante siempre, pero muy especialmente en el embarazo. En tu dieta siempre ha de haber frutas y verduras que te aportarán vitaminas y fibra, legumbres, carnes y pescados por ser ricos en nutrientes y los lácteos te darán el aporte de calcio que necesitas.

Curiosidades en la semana 9 de embarazo

Si llevas un embarazo normal, sin riesgos, no hay ningún impedimento para que tengas relaciones sexuales con tu pareja. Una vida sexual normal no tiene riesgos para el bebé, ya que se encuentra perfectamente protegido dentro del útero y el cuello del útero está sellado. La penetración en el coíto no afectarán al feto, ya que además el líquido amniótico lo protegerá.

Sin embargo, puede que en la primera fase del embarazo tu deseo sexual disminuya. Si en la semana nueve de embarazo tu líbido está más baja de lo normal, no te preocupes. Está principalmente asociado a las molestias en este período, como náueas, cansancio o somnolencia.

Si tu sujetador habitual te oprime, es momento cambiarlo. Necesitarás uno generalmente uno o dos tallas mayor que el tuyo, preferiblemente de algodón y que no tenga aros para que no te sientas oprimida. Otra medida que puedes tomar para cuidar el pecho es hidratarlo desde el principio para evitar que salgan estrías y hacer ejercicios con los músculos pectorales para mantener el pecho firme.