El juego de los huevos de Pascua para los niños

Pensando en alguna idea nueva para entretener a los niños en el cumpleaños de mi hijo, que casi todos los años coincide unos días antes o después con la Semana Santa, se me ocurrió rescatar la vieja costumbre de esconder los huevos de Pascua pintados para la sorpresa y la alegría de los niños que los encuentran.

Durante un buen rato, mis amigas y yo estuvimos escondiendo huevos de Pascua por todo el recinto en el que celebramos el cumpleaños. En cada rincón, en cada esquina, debajo de las plantas y en las cestas había decenas de huevos de colores camuflados en todos los lugares. Con un silbato, abrimos la veda de la búsqueda de huevos y todos los niños alborotados entraron un estado de frenesí, que estallaba cada vez que uno les decía a todos los demás que había encontrado uno.

El escondite de los huevos de Pascua

Huevos de Pascua, juego de Semana Santa

La idea estuvo genial y los niños se lo pasaron de maravilla. Los huevos de chocolate se convirtieron en los reyes del cumpleaños y el chocolate en el premio para todos los participantes. Y es que aunque los huevos de Pascua son una vieja tradición en muchos países del mundo, aquí no están muy vistos y el juego les resultó muy novedoso y entretenido. La costumbre de esconder huevos pintados en el campo y en los jardines de las casas para hacer las delicias de los niños que los encuentran, es una vieja costumbre que se inició en el norte de Europa y que se ha exportado a muchos países. Simboliza la persecución de Jesús por parte de Herodes y los engaños puestos por Dios para evitar ser encontrados. En la actualidad, la tradición continúa con algunas variaciones.

En el viejo continente, se mantiene la costumbre medieval de adornar los huevos con colores y, por este motivo, se tiñen y se pintan. Al otro del Atlántico, en Argentina, en Brasil y en Uruguay, se conserva la tradición de regalar huevos de Pascua, decorados artesanalmente con glasé multicolor o bien con chocolate. En cuanto a la decoración, los huevos de Pascua siempre han representado un desafío para los reposteros. Los colores estridentes, que representaban la luz del sol y que se pintaban a mano, fueron dando paso a los envoltorios de las grandes producciones de huevos durante las décadas de los años 20 y 30 del siglo pasado.

Décadas más tarde, apareció la moda de rellenarlos con confites y juguetes sorpresa para la satisfacción de los niños. Sea como fuere, las tradiciones de Semana Santa han ido variando con el correr de los siglos hasta llegar a convertirse, para la gran mayoría de la gente, en una semana donde no se trabaja y se comen los famosos huevos de Pascua junto con las tradicionales torrijas. De hecho, el Domingo Santo es uno de los dos días del año, junto con el día de Navidad, en el que se consume más cantidad de chocolate.

Y a ti, ¿cómo te gustan los huevos de Pascua? ¿Te has animado a hacerlos en casa para tus hijos? Cuéntanoslo aquí abajo en los comentarios o a través de nuestra página oficial en Facebook.

Marisol Nuevo. Editora de GuiaInfantil.com