Los padres deben poner pendientes a las niñas: ¿sí o no?

Muchos padres dudan sobre si poner o no poner pendientes a las niñas, cuando nacen. ¿Crees que es aconsejable que los padres pongan pendientes a una bebé recién nacida? Tanto sea por voluntad propia o porque la familia o los amigos les recuerden de ello, los padres muchas veces somos llevados, aunque no lo tenemos muy claro, a poner pendientes a nuestra niña. Claro que no es un tema prioritario, pero algunos padres no lo dudan y ponen los pendientes a su niña, mientras otros siguen pensando que no les va eso de marcar el género de su pequeña mediante este tipo de “piercing”.

Cómo poner pendientes a las niñas

Poner pendientes a las niñas: ¿sí o no?

Aparte de toda la discusión de poner o marcar a la niña por su género, a otros padres les preocupan de que estos pequeños adornos puedan causar dolor a una criatura tan pequeña. O que pueda molestarla con alguna inflamación del lóbulo de su oreja, tienen miedo a que se puedan infectar. Antes, el poner pendientes a las niñas lo hacían las mamás o las abuelas de manera artesanal, con una aguja desinfectada y un hilo que dejaban en el lugar del agujerillo. Hoy día se suelen poner en la farmacia: el más valiente o con más puntería, limpia y desinfecta bien la zona, pinta unas pequeñas marcas para que queden centrados los pendientes y perforar los lóbulos de las orejas mediante una pistola que presiona el pendiente (con algo de punta) sobre la oreja.

En poco tiempo y limpiamente la bebé lucirá sus primeros pendientes, aunque seguramente pasará algo de susto, especialmente por el sonido que produce la pistola y también algo de dolor. Los pendientes de farmacia deben dejarse hasta que se cure la herida, debe lavarse correctamente la zona y rotar el pendiente para que no se quede pegado a la herida.

Cuidados a la hora de poner pendientes a las niñas

También hay que observar posibles infecciones o alergias. Una vez cicatrizado el agujerillo, podemos cambiar los pendientes por otros de oro y tuerca de rosca plana que son más cómodos para los bebés. Son más indicados los pendientes de bolita pequeños, mejor que los de aro o aquellos que por su tamaño puedan quedar enganchados en la ropita del bebé produciéndole molestias o incluso desgarros en el lóbulo.