Eliot y el mar. Cuento para niños sobre superar nuestros límites

Precioso cuento sobre cómo superar nuestras diferencias

Eliot era un elefante pero quería ser un pez. 

Él era diferente pero tenía un sueño que cumplir ¿lo superará?

Este es el cuento de alguien que quería ser diferente, de alguien que no encajaba entre los suyos, y de alguien que no quería poner freno a sus sueños, porque soñando se puede llegar donde uno quiera.

Este es un cuento para niños sobre superar nuestros límites.

Cuento para niños Eliot y el mar. Cómo superar nuestras limitaciones

Eliot y el mar. Cuento para niños sobre superar nuestros límites

Eliot pensaba que había nacido con un cuerpo equivocado.

Era un pequeño elefante gris al que le gustaba mucho el mar y muy poco la sabana. Soñaba con ser un pez y poder surfear las olas que rompían en la orilla. Desde muy pequeñito pasaba las horas jugando en la arena haciendo enormes castillos, que admiraban las estrellas de mar y que servían de escondite a las caracolas.

Los cangrejos eran más cascarrabias, pues no entendían porque Eliot estaba siempre en la playa en lugar de irse con sus amigos los elefantes. Además siempre que podían le recordaban que ese no era su sitio. 

Sin embargo, las gaviotas, que sobrevolaban la costa, le apoyaban y defendían: “No te preocupes por lo que te digan, si a ti te gusta el mar éste es tu sitio. Ser diferente no es malo ni ser raro. Ser diferente no significa nada. La cuestión es entenderlo, aceptarlo y celebrar nuestra individualidad”. Pero Eliot se ponía triste porque no le gustaba su cuerpo. Era grande y pesado y no tenía aletas para nadar.  

Las tortugas quisieron animar a Eliot porque eran sus amigas. Ellas, que tampoco tenían aletas y además cargaban con su pesada casa, eran las maestras perfectas para enseñar a nadar a Eliot. No fue fácil, pero el pequeño elefante suplía su falta de destreza con mucho entusiasmo y con mucha voluntad. Muchas horas dedicó a aprender y gracias a la constancia y al duro trabajo consiguió nadar tan bien como cualquier pez. Ahora sí le gustaba su cuerpo, porque había aprendido a utilizarlo para hacer lo que más le gustaba.

Eliot no sólo consiguió nadar. Hizo muchos nuevos amigos en el mar y también aprendió que los prejuicios no deben ser límites para que uno sea feliz.

Eliot descubrió que con su esfuerzo y el cariño de sus amigos había acabado con las diferencias.   

Descubre si tu hijo ha entendo el texto

Para saber si tu hijo ha entendido el texto del cuento Eliot y el mar puedes hacerle estas sencillas preguntas de comprensión lectora.

Es importante que el niño comprenda la totalidad del mensaje que lanza la historia para que pueda apreciar los beneficios de la lectura.

- ¿Por qué Eliot no le gustaba su cuerpo?

- ¿Por qué los cangrejos no quería que jugase en la arena?

- ¿Crees que debería escuchar Eliot a los cangrejos o a las gaviotas?

- ¿Cómo consiguió Eliot ser un pez?

- ¿Tú estás a gusto con tu cuerpo?