Las 3 causas que más infelicidad provocan en los niños

La falta de juego es la segunda causa de infelicidad de los niños

En un estudio reciente se ha comprobado que cuanto más mayores son los niños más infelices son, pero ¿por qué? Esto es algo que sorprende es¡pecialmente cuando vemos que una de las principales preocupaciones de los padres hacia sus hijos es que sean felices, además de que tengan éxito en la vida y no enfermen.

Te desvelamos cuáles son las principales causas que más infelicidad provocan en los niños y sus causas.

Causas que más infelicidad provocan en los niños

Las 3 causas de infelicidad entre los niños

Sólo tienes que ver las fotos que has ido sacando a tus hijos a lo largo de los años y podrás comprobarlo tú mismo.

Los niños hasta los 8 años sonríen más, juegan más y, aunque también lloren más, son más felices; a partir de esa edad los niños empiezan a ser conscientes de las dificultades de la vida, y por tanto empiezan a dejar de sonreír tanto.

En un estudio reciente se ha visto que la infelicidad aumenta con los años del niño. Entre los 5 y los 8 años, un 16% de los niños encuestados decían ser infelices, mientras que este porcentaje ascendía a un 23% entre los pre adolescentes.

Este dato es normal, según dicen los psicólogos, ya que cuanto más crecen nuestros hijos se enfrentan a más retos en la vida, y esos retos tienen mucho que ver con la socialización con otros niños en la escuela, lo que no resulta nada fácil.

Según el estudio, las causas que más infelicidad provocan en los niños son:

1- Que los padres no puedan pasar tiempo con ellos.

2- No tener tiempo para jugar.

3. Que les castiguen por portarse mal.

Sorprende ver cómo a los niños les importa más que sus padres jueguen con ellos, que los propios juguetes o el tipo de juego a desarrollar. Sus padres son lo más importante que tienen, así que interactuar con ellos de una forma positiva, como lo es el juego, les hace muy felices.

La segunda causas es la falta de tiempo para jugar. Está comprobado que a través del juego el niño evoluciona equilibradamente a nivel psicológico, físico, cognitivo y emocional. El niño es feliz cuando juega, especialmente en las primeras etapas de la infancia, siente curiosidad, y se interesa por las cosas y las personas.

Es importante que el niño disponga de tiempo para jugar, incluso por encima de otras opciones que los padres entendemos más importantes, como son las actividades extraescolares, que consideramos tan decisivas para la vida futura del niño.

Especialmente el tipo de juego que se desarrolla en la infancia es vital para la felicidad del niño, y es un juego que nunca más volverá a repetirse en etapas futuras. Los juegos con muñecos, de imitación o simbólico, los relacionados con los deportes, o los de construcciones están entre los juegos favoritos de los niños, muy por encima de cualquier tipo de juego a través de las pantallas, que crean adicción en el niño pero no resulta tan gratificante emocionalmente como lo es el juego libre.

El llamado juego libre, es decir, en el que el niño tiene que inventar un juego con lo que tiene a su alrededor, sin que nadie le condicione ni le dirija, sin normas preestablecidas, es el que más beneficios aporta al niño, ya que a través de él aprende a solucionar conflictos y desarrolla su imaginación e ingenio para la resolución de problemas.

Por otro lado, en este mismo estudio, cuando se preguntaba a los padres, destacaban que su principal preocupación con los hijos, en un 85%, es que fueran felices; Ahora sabemos que hay que esforzarse demasiado, simplemente hay que dedicarles tiempo y dejarles jugar libremente.