Conseguir que los niños entiendan los verdaderos valores de la Navidad

Las claves para que tu hijo entienda qué es el verdadero espíritu navideño

Andrés París

¡Ya está aquí la Navidad! ¿Qué vas a pedirle a los Reyes Magos? ¿Puedo pedir más regalos a Papá Noel? Las cenas copiosas, las comidas y aperitivos con amigos y familia, el exceso de regalos, el cuanto más caro mejor… sí, ya ha llegado la Navidad.

¿Cómo podemos conseguir que los niños entiendan los verdaderos valores de la Navidad? Y es que estamos en un momento en el que parece que el exceso está normalizado; donde sale lo mejor de nosotros, pero también lo peor... 

Los verdaderos valores de la Navidad para los niños

Consejos para que los niños entiendan los verdaderos valores de la Navidad

Muchas veces confundimos el sentido de la Navidad. Sin embargo, este error es completamente normal, ya que recibimos millones de impactos que nos incitan al consumo: cuanto más mejor, lograr los mejores regalos, conseguirlos ya... Esto acaba confundiendo nuestros sentidos y nos dejamos llevar por el materialismo. 

Realmente, si miramos hacia dentro, lo que más nos gusta es volver a ver a nuestros familiares, juntarnos con nuestros amigos, renovar emociones casi perdidas, recordar a los que se fueron, ayudar a nuestras personas más cercanas y no tan cercanas... Así es como nos damos cuenta de que es la mejor época del año para educar y fomentar los valores del verdadero espíritu navideño. 

Para ayudaros, a continuación os proponemos algunos de los valores para poder trabajar el espíritu de navidad. Gracias a ellos, vuestros hijos conseguirán entender los verdaderos valores de la Navidad. 

1. La unidad
La Navidad es un tiempo que se disfruta en familia. Podemos aprovechar las reuniones para reforzar los lazos y para interesarnos los unos por los otros. Cuanta a tus hijos quién viene a cenar y por qué es importante que venga, cuéntale alguna anécdota sobre alguien en Navidad para que surja un vínculo... Puede ser una buena idea sentarse en la mesa mezclados, sin tener en cuenta edades, sexo o familias.  Y trata de disponer la mesa para que todos puedan conversar entre ellos.

2. La solidaridad
Solo viendo los catálogos y los anuncios televisivos ya se va generando en los niños ese afán consumista. Es importante contar y mostrar a los niños que no todos tienen las mismas cosas, que hay personas que no van a poder comer ni marisco, ni pescado, ni carne, y que probablemente no habrá un regalo estupendo en su árbol de navidad, y que probablemente no tendrán árbol de navidad. Colabora, y hazle participe, con alguna ONG o asociación por el bienestar de los demás. Esto le ayudará a darse cuenta sobre la importancia de ser solidarios en Navidad.

3. La generosidad
También relacionado con la solidaridad, la generosidad enseña a los niños que lo realmente más bonito de la Navidad es ayudar al que lo necesita. En mi caso, todas las navidades mis hijos tienen que regalar 3 juguetes a niños que no tienen, de esa forma entienden que pueden entrar otros juguetes nuevos. Por otro lado, los niños deben aprender a conformarse con sus regalos sin frustrarse porque no han recibido exactamente lo que ellos quieren.

4. La humildad
Ese gran valor cada vez más olvidado en estos tiempos. Tenemos que procurar en nuestros hijos que vean la necesidad en los regalos que piden. Y nosotros, los padres, tenemos que ser lo suficientemente humildes para apreciar si lo que les estamos regalando (muchas veces sin que nos lo pidan) es realmente necesario. Este es un esfuerzo que debemos realizar conjuntamente, con gran voluntad para no caer en el egoísmo y la avaricia, y sin justificar nuestros errores.

5. La gratitud
Da las gracias a tu familia, a tu pareja, a tus padres, a tus hijos, a tus amigos por permitirte pasar unas navidades más juntos. Haz balance de las fiestas y de tu comportamiento en ella; recuerda las cosas que tienes que mejorar y agradece que están ahí para poder mejorarlas.

Y recuerda siempre que la mejor forma de transmitir los verdaderos valores de la Navidad a los niños es dando ejemplo. De nada sirve decirle que sea generoso si no ve que tú lo eres, por lo tanto disfruta el día de la familia; llévale contigo a llevar alimentos a los necesitados; el día que le acompañes a llevar sus juguetes, lleva algo tuyo también y procura que lo vea; no le digas que solo puede pedir cosas que necesite y luego te compres una moto de agua; y procura que te escuche dar las gracias por las navidades pasadas. Y después, intenta hacerlo todo el año.

¡Feliz Navidad!