El sapito y la luna - Cuento para enseñar a los niños a ser amables

Educar en valores como la amabilidad es más divertido si se hace a través de las fábulas y las historias para niños

Los cuentos y las fábulas son recursos de lo más valiosos en la educación infantil dados sus beneficios, por eso en El sapito y la luna, tienes un cuento para enseñar a los niños a ser amables. Las historias para niños no solamente mejoran su comprensión lectora, sino que también les ayudan a desarrollar la imaginación y ampliar su vocabulario.

Así mismo, los cuentos son de lo más útiles a la hora de mejorar las habilidades sociales de nuestros hijos, además de enseñarles muchos valores gracias a las moralejas que estos suelen incluir. En Guía Infantil, ya podéis encontrar una gran cantidad de cuentos relacionados con valores tan importantes como la amistad, la tolerancia y la gratitud. En esta ocasión, os traemos una propuesta para enseñar a los niños a ser amables.

Cuento infantil para enseñar a los niños a ser amables con los demás - El Sapito y la luna

Cuento infantil, El sapito y la luna

El cuento del sapito y la luna es un breve relato mediante el cual podemos fomentar la amabilidad en los niños. ¡Os lo contamos!

Érase una vez, un pequeño sapo con un gran sueño: conocer la luna. Había escuchado hablar mucho de ella y de su belleza, por lo que decidió salir a buscarla y conocerla en persona. Con todo el entusiasmo del mundo y muy decidido, Sapito emprendió su camino.

A lo largo de su camino, Sapito se encontró con muchos animales. El primero fue una culebra que estaba tomando el sol placenteramente sobre una roca. Cuando lo vio, le preguntó hacia donde se dirigía y Sapito le contestó que iba en busca de la luna. La culebra, que tenía un poco de hambre, pensó en tragárselo de un bocado, pero algo la detuvo: la inocencia de Sapito. En su lugar, le dijo que iba por buen camino y que, si seguía adelante, con el tiempo, la vería. Muy contento y animado, Sapito siguió con su camino.

El segundo animal con el que se encontró Sapito fue un águila y le preguntó lo mismo que a la culebra: 'Estoy buscando a la luna. ¿Sabes si voy por buen camino?'. Al igual que ella, el águila pensó que se lo podía comer como cena, pero viendo su inocencia, lo dejó ir. A la vez, le dijo que siguiera su camino tranquilamente y que con un poco más de tiempo, la encontraría. Además, le dijo que ella saldría a buscarlo, por lo que Sapito prosiguió con su camino muy contento y animado.

A medida que avanzaba, Sapito iba preguntando a todos los animales y todos le contestaban lo mismo. Sin que se diera cuenta, empezó a anochecer y Sapito se encontró con las luciérnagas, quienes le dieron un sabio consejo: 'Cuando nosotras dejemos de lucir, mira al cielo. Ella saldrá poco después'.

Pasados tan solo unos segundos, las lucecitas empezaron a apagarse y el bosque quedó en completa oscuridad. Sapito, muy emocionado, miró al cielo, tal y como las luciérnagas le habían aconsejado, y se quedó de lo más maravillado. Al ver la luna lucir en el cielo resplandeciente, Sapito exclamó: 'Ohhhhh'. Aunque había oído hablar de su belleza, jamás había imaginado que la luna fuera tan hermosa y, recordando todo su viaje, pensó que había valido muchísimo la pena solo por poder disfrutar de aquel escenario.

Moraleja del cuento de El sapito y la luna

Como veis, el cuento de El sapito y la luna está lleno de moralejas y lecciones para los niños. Sin embargo, la más importante nos la dejan la culebra y el águila. Pese a tener hambre, se quedaron maravillados con la amabilidad y la inocencia de Sapito y dejaron de lado sus necesidades para dejarle proseguir su camino y, de este modo, poder contemplar la luna: su mayor deseo.

Preguntas de comprensión lectora sobre el cuento infantil

Preguntas de comprensión sobre el cuento infantil

Una vez hayáis leído este cuento con los niños y haberles recordado lo valioso que es ser amable, podéis incluso hacerles unas pequeñas preguntas de comprensión para ver si han entendido el cuento.

  • ¿Quién fue en busca de la luna?
  • ¿Qué animales se encontró por el camino? 
  • ¿A quién estaba buscando Sapito?
  • ¿Qué le dijeron las luciérnagas a Sapito?

Esperamos que el cuento de Sapito y la luna os haya gustado mucho, al igual que a vuestros hijos. Es un relato breve, pero con una gran lección: ser amable con los demás no cuesta nada y, además, les podemos ayudar a alcanzar sus sueños.

¿Qué es el valor de la amabilidad en los niños?

¿Qué es la amabilidad para los niños?

La amabilidad es un valor que no está en el vocabulario del niño hasta que crece, ya que él es impulsivo por naturaleza, por eso aprende a ser amable y cortés una vez que va haciendo su vida cotidiana y convive con los demás. Los pequeños ven las normas de comportamiento social cuando los adultos las enseñan.

Por eso, para ellos, debemos decir que la amabilidad implica tratar por igual a niños y niñas, a adultos y a ancianos, tener la delicada cortesía de la atención por los demás y que deben ser corteses con todos sus compañeros del colegio, así como ayudarles cuando lo necesiten para tener una sana convivencia.

Que un niño sea amable, lo aprende en casa, a veces gracias al juego de roles, en el que proponemos un modelo de situación en el que esté implícito el ser amable y cortés, quizá jugar a ayudar al hermanito a amarrarse los zapatos. Pero, como lo hemos dicho en muchas ocasiones, no hay nada más efectivo que el ejemplo del adulto: si los padres son amables, el niño también lo será.

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