La expedición. Cuento infantil sobre el juego al aire libre

Un cuento para incentivar a los niños a jugar al aire libre de forma autónoma

María O´Donnell
María O´Donnell Escritora de cuentos

El cuento de 'La expedición' es un cuento infantil sobre el juego al aire libre, pero también sirve para inculcar en los niños el respeto por la Naturaleza. 

Descubre con este cuento corto por qué los niños protagonistas organizaron una expedición al bosque. 

La expedición, un cuento infantil sobre el juego al aire libre y el respeto por la Naturaleza

Cuento de La expedición

Nico, Teresa y Ana se encontraron, según lo previsto, en la fuente de la salamandra. Iban en busca de un botín.

- ¿Os han dejado venir vuestros padres?- preguntó Teresa.

- Sí, si nos acompañabas tú- contestaron Nico y Ana.

- ¿Traéis los botes de cristal, las bolsitas de tela, agua y gorra?

- Sí, Teresa, lo llevamos todo.

- Pues, ¡en marcha! Hoy seré vuestra guía, seguidme.

Los tres amigos empezaron la travesía. Teresa era la mayor y sabía los caminos y los nombres de los árboles y de los pájaros. Les dijo:

- Escuchad ese sonido: toc, toc.. ¡Es un pájaro carpintero! Seguro que busca hormigas debajo de la corteza del árbol.

- Ooh, qué interesante.

- Ahora andaremos un rato bajo la sombra de esta parra tan larga. Las uvas aún están verdes, hay que esperar para comerlas. ¡Cuidado no piséis esas ortigas!

Nico y Ana seguían las indicaciones de su amiga mayor e intentaban acordarse de todo lo que les contaba.

- Sólo tenemos que cruzar el puente del riachuelo, pasar la pradera de los saltamontes y habremos llegado- explicó Teresa.

- ¡Qué bien!- exclamó Ana.

Al cabo de un momento, los chicos se vieron en un precioso pinar.

- ¿Veis lo que os dije? -recordó Teresa.- Aquí hay un montón de piñones.

¡Es verdad! -convino Nico- ¡mira ahí hay uno y otro más allá! Los niños iban apartando las agujas de los pinos y rellenando ("clinc, clinc, clinc") los tarros de cristal con piñones que dejaban sus dedos, pintados con un polvito negro.

- Creo que ya tenemos suficientes- señaló la guía y los niños empezaron el camino de vuelta.

Antes de pasar por la parra, Nico, Teresa y Ana vieron una piedra y decidieron partir los piñones con mucho cuidado, en una superficie plana. Los que iban pelando los guardaban en las bolsitas de tela. Al llegar a sus casas, los niños repartieron entre sus familias los saquitos con piñones pelados.  A todos les encantaron. ¡La expedición había sido un éxito!

Preguntas de comprensión lectora para niños

Descubre si tu hijo prestó atención al texto que acabas de leer. Puedes ayudarte de estas sencillas preguntas: 

1. ¿Por qué habían quedado los niños en la fuente de la Salamandra?

2. ¿Qué fueron a hacer al bosque?

3. ¿Qué ave se encontraron por el camino?

4. ¿Qué hicieron los niños con los piñones que recogieron?