El control de la cabeza de los bebés

El bebé controlará bien a los músculos del cuello a los 6 meses

El control de la cabeza supone uno de los primeros desafíos para el bebé. Durante su primer año de vida van ocurriendo una sucesión de retos en cuanto a sus habilidades motoras, que es lo que le impulsará a ponerse de pie y a caminar. Para este proceso, que suele durar un poco más de 12 meses, el bebé empieza con el control y el dominio de los músculos del cuello, y posterior control de la cabeza.

La motricidad del recién nacido

Bebé levanta cuello

Cuando nace el bebé, su motricidad todavía no está coordinada ni presenta finalidad alguna. Para adaptarse al nuevo medio en que vive, el bebé dispone de una actividad refleja primaria que incluye todos los reflejos que persisten hasta el tercer o cuarto mes. En esta etapa los reflejos empezarán a desaparecer para dar lugar a otras reacciones que acompañarán al bebé para el resto de su vida, como por ejemplo el colocar las manos hacia adelante para proteger su cabeza, cuando pierde el equilibrio y se cae.

La maduración que sigue el desarrollo motor, al igual que la del sistema nervioso, es cefalocaudal, es decir, se inicia en los músculos que mantienen la cabeza erguida y sigue hacia abajo, y luego se extienden del centro del cuerpo hacia las extremidades. Eso quiere decir que primero el bebé controla los músculos que sostienen su cabeza, después los de la espalda que le permiten mantenerse sentado y luego el control de las piernas y los brazos. El momento de controlar cada habilidad motora puede ser diferente para cada bebé, y avanza según los meses de vida:

- En los primeros días de vida, el bebé conserva la postura fetal que tenía en el útero materno. Suele mantener las piernas así como los brazos flexionados y los puños cerrados. Cuando está tumbado boca abajo, gira la cabeza hacia el lado de su preferencia, por lo general hacia el lado que tenga más luz o al que suele estar su madre.

- Alrededor de la tercera semana, o incluso antes, el bebé es capaz de levantar la barbilla y girar la cabeza hacia ambos lados. De este modo, respira con más facilidad.

- Durante el segundo mes, la posición es más estirada que en el primero, ya que el bebé puede apoyarse en los antebrazos, levantar el tórax y mantener la cabeza elevada durante cortos periodos de tiempo. Los brazos y las piernas siguen encogidos y las manos suelen estar un poquito más abiertas. - Durante el tercer mes, cuando ya consigue apoyar completamente los antebrazos, el bebé estira el pecho y eleva la cabeza en hipertensión. Mantiene recta la parte alta de la espalda y sostiene la cabeza arriba.

- Al cuarto mes, tumbado boca arriba, el bebé levanta la cabeza cuando, agarrando sus manos, ejercemos un poco de fuerza para levantarlo.

- Con 6 meses, controla los músculos del cuello; si está acostado, levanta la cabeza para verse los pies; y cuando está sentado, sostiene perfectamente el peso de la cabeza.

Cuidados con la cabeza del bebé

Actualmente, parece ser que muchos bebés tienen un buen control encefálico desde el nacimiento, pero sus músculos aún son débiles porque no se han ejercitado, y es conveniente que el adulto sostenga su cabeza y la columna cervical, colocando la mano en el cuello del bebé. Hasta el final del primer año, debemos cuidar para que la cabeza del bebé se mueva en harmonía con su cuerpo para evitar lesiones en el tejido cerebral.

Se debe evitar actividades que presenten un peligro para el bebé como usar saltadores del tipo de los que cuelgan en la puerta, levantar de forma brusca al bebé por encima de la cabeza del adulto, simular que se le lance al aire o hacerle volteretas. Respecto de los músculos que sostienen la cabeza, los bebés pueden y deben permanecer algunos ratos tumbados sobre su estómago. En este postura, además del control encefálico, los bebés ejercitan los músculos necesario para mantenerse sentados, poder voltear su cuerpo, arrastrarse, gatear, ponerse de pie, y caminar.

Fuente consultada - AMEI, Asociación Mundial de Educadores Infantiles