Los 5 valores que toda madre debe tener

Partamos de la base de que ser una madre perfecta es prácticamente imposible. La que no grita por las mañanas porque los niños llegan tarde al colegio, castiga a un hermano cuando la pifia la hizo el otro, o termina haciendo los deberes al niño porque no tienen tiempo para una larga tarde de tareas. 

Sin embargo, en la mente de todas está ser la mejor madre y un objetivo claro: criar hijos felices. Hay una serie de valores básicos que las mamás deberíamos respetar por encima de todos, para estar cada vez más cerca de la ansiada meta.

5 valores para ser buenas madres

Valores que debe tener una buena madre 

1. Constancia: es el valor que nos impulsa a no tirar la toalla para lograr que nuestro hijo coma verdura, porque sabemos que una buena dieta ha de incluirla; para lograr que haga sus tareas y aprenda a ser autónomo porque necesitará de esa cualidad en la vida adulta; para conseguir que se esfuerce en los estudios a pesar de tener que pasar tardes y fines de semana; para que supere sus miedos... 

2. Esfuerzo: es el valor que nos permitirá seguir adelante día a día, pese al cansancio, la desesperación y el muro con el que chocamos muchas veces. Emplearnos a tope a nuestro primer trabajo, darlo todo, dejarnos la piel... es garantía de éxito, incluso en esos momentos en los que nos atrapa la frustración porque parece que pese a nuestro esfuerzo las cosas no salen. Ya lo decía uno muy antiguo: "el éxito depende del esfuerzo" (Sófocles).

3. Paciencia: los niños tienen esa especial habilidad para que la perdamos por el camino, sin embargo esto nos llevará a cometer los errores más comunes y típicos en la educación de los hijos: perder la calma, alterarnos, enfadarnos y gritar, actitudes poco pedagógicas que no ayudan a resolver los problemas. Practicar la paciencia y ejercitarla debe ser una meta diaria para ser buenas madres.

4. Comprensión: muchas veces nos olvidamos de que fuimos niños, sin embargo, debemos mostrarnos más tolerantes y comprender la conducta de los hijos en determinadas circunstancias. En lugar de castigar por sistema si el niño se porta mal, tratar de entender por qué lo hizo para poderle poner solución. Es un valor muy asociado a la empatía y el respeto a los demás y, por supuesto, las madres también debemos ejercerlo con los hijos en cada momento del día.

5. El ejemplo: lo he dejado para el final no por ser el valor menos importante, sino todo lo contrario. Es el valor de los valores a la hora de ser buenos padres. De él depende que nuestros hijos sean educados, respetuosos, bondadosos o responsables. Somos un espejo en el que mirarse, imitan nuestra conducta, repiten lo que ven en casa.