Hablar con el bebé durante el embarazo

Sin duda alguna estamos en la era de la comunicación. Una comunicación que ya empieza antes mismo de que los bebés vengan al mundo. Los padres ya no esperan a que nazca su hijo para hablar con él. Lo hacen cuando su hijo todavía está en la tripa de la madre.

La comunicación es un factor que puede fortalecer la relación entre los padres y el bebé, incluso durante el embarazo. Quién ha probado esta experiencia dice que el bebé responde a toda la información que viene del exterior, sea buena o mala.

La sangre que alimenta al bebé mientras está en el vientre de su madre, no solo trae a través del cordón umbilical las vitaminas y todo aquello que el bebé necesita para crecer y formarse adecuadamente. También puede traer sustancias nocivas que proceden del alcohol, el tabaco, drogas, grasas, etc., y deficiencias. Por otro lado, esta sangre también trae algunas sustancias provenientes del estado de ánimo de la madre. Situaciones de estrés, de inseguridad, de miedo, así como de alegría y de tranquilidad, pueden afectar directamente al sistema inmunológico de la madre y consecuentemente de su bebé. Los bebés son seres que también tienen sentimientos y sensaciones. Ellos aprenden antes mismo de nacer.

Ventajas de hablar con el bebé en la gestación

Embarazada se mira tripa

El hablar con el bebé desde el vientre de su madre es una experiencia enriquecedora para todos. Las vías pueden ser infinitas, y cada padre o madre tiene su propio lenguaje o forma de comunicarse con su bebé. Algunos eligen un momento en cada día para hablar de lo alegres que están por tenerlo, para contarle cositas que ocurren fuera de la barriga de la madre; otros prefieren cantarle una nana, o un cuento; y otros prefieren ponerle una música cálida para estimular su audición y sensibilidad.

A pesar de su cortísima edad, el bebé escucha y, con el tiempo, consigue identificar las voces y otros sonidos. Segundo los especialistas, el hablar con el bebé puede hacer con que el embarazo transcurra con calma, que los padres tranquilicen al bebé cuando se esté moviendo mucho o cuando no tenga sueño, y así reforzar el vínculo de los padres y el hijo.

Cuando hablen con su bebé es importante que se acerquen al máximo a la tripa de la madre, que se comuniquen de un modo pausado, con mucha claridad y tranquilidad. Piensen que vuestra voz es lo único que todavía pueden hacer llegar al vuestro bebé, es por ahora la única vía de estimulación. Dentro de poco ya podréis verlo, cogerlo en vuestros brazos, tocarle, acariciarle y darle mucho más que un simple y rico sonido.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com