Las pruebas caseras de embarazo... ¿funcionan?

¿Son las pruebas del embarazo fiables?

Alba Caraballo Folgado
Alba Caraballo Folgado Directora de contenidos

Hoy en día es relativamente fácil saber si estás embarazada o no, basta con acudir a una farmacia y comprar una prueba de embarazo. Y es que, aunque finalmente sea un médico quien confirme el embarazo, si un test de farmacia da positivo... es positivo.

Sin embargo, antes de la existencia de estas pruebas, las mujeres de hace miles de años ya utilizaban otro tipo de tests de embarazo más rudimentarios, incluso algunos han llegado hasta nuestros días. Y es que, hay quien cree que ciertos elementos reaccionan a la orina de la mujer embarazada pero, ¿son fiables estas pruebas caseras de embarazo? 

Los test caseros de embarazo a lo largo de la historia

¿Funcionan las pruebas caseras de embarazo?

Si nos vamos muy atrás en el tiempo, allá en el antiguo Egipto, las mujeres tenían la costumbre de orinar sobre las semillas de trigo y cebada. Si no germinaban, no había embarazo, si germinaba la cebada, el bebé sería niño y si lo hacía el trigo, sería niña. Parece una idea peregrina y, sin embargo, una investigación realizada hace unas décadas descubrió que este método tenía un 70% de fiabilidad. 

Daremos un salto del Egipto de los faraones a la antigua Grecia. Allí el reputado Hipócrates, apuntaba un método que no creo que muchas mujeres hoy en día estarían dispuestas a realizarse. Se tenían que introducir una cebolla en la vagina de la mujer y se esperar una noche. Si al día siguiente la cebolla conservaba su sabor, estaba embarazada. 

En la década de los 60 se hizo muy conocido el test de la rana que se hacía en las clínicas. Se recogía orina de la mujer y se le inyectaba a la rana bajo la piel, si la mujer estaba embarazada la hormona del embarazo, gonadotropina coriónica, estimulaba la ovulación de la rana y en unas 14 horas, comenzaba a desovar.

Las pruebas caseras de embarazo y su fiabilidad

Hoy en día hay quien recurre a ciertas prácticas para saber si está embarazada y evitar así comprar el test que se vende en las farmacias. Son test que antes se conocían por el boca a boca y que hoy, debido al impulso de Internet, están más generalizados, estos son algunos de ellos: 

- El test del vinagre.

- Test del jabón.

- Prueba del aceite.

- La orina en frío.

- La prueba del flujo vaginal.

- El test del cloro.

Estas son sólo algunas de las pruebas que pueden hacerse en casa y, como puedes comprobar, todas ellas se realizan con elementos fáciles de encontrar en una casa, materiales económicos y accesibles.

Estos métodos están basados en la reacción que se produce al mezclar orina con alguno de ellos. Y es que, se cree que se produce una reacción en la mezcla resultante que sólo se da durante el embarazo, porque sólo en esta etapa de la vida de la mujer, se produce una hormona llamada hCG, gonadotropina coriónica que es la responsable de esta reacción.

Pero, ¿son fiables estas pruebas del embarazo? La respuesta es sencilla, no son fiables. ¿Por qué?

- Falta metodología en las pruebas: no se utilizan elementos esterilizados, ni suele darse información sobre las proporciones adecuadas de cada elemento.

- Algunas de estas pruebas afirman que al mezclar ambos elementos se producen burbujas. Pero, estés embarazada o no se producirán porque hay sustancias naturales que reaccionan produciendo gases al mezclarlas con lejía o cloro.

- Si la prueba se realiza en los primeros días, la concentración de hormona hCG es tan baja que incluso podría dar negativo en un test de embarazo casero, por lo tanto es difícil que reaccione ante una sustancia.

En conclusión, si deseas saber si estás embarazada puedes "jugar" a realizar alguno de estas pruebas caseras pero sabiendo que no son en absoluto fiables y la comunidad médica las descarta por su falta de rigor científico.