11 pautas para no transmitir la necesidad de aprobación a los niños

La necesidad de que otros aprueben nuestra conducta pueden provocar problemas de autoestima

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

Mamá, papá... ¿cómo lo estoy haciendo? En esta ocasión hablamos de la necesidad de aprobación, algo que, aunque no seamos conscientes, estamos transmitiendo a nuestros hijos. Nosotros mismos, los padres, tenemos muy interiorizado eso de recibir las buenas palabras de otros para sentirnos bien, pero esto puede acabar desembocando en problemas de autoestima. Por eso, a continuación te damos algunas pautas para no transmitir a tus hijos esa necesidad de recibir la aprobación de los demás.

Cómo transmitimos la necesidad de aprobación a los niños

La necesidad de aprobación en los niños

Sin saberlo estamos adiestrados. Desde que nacemos vamos adquiriendo una serie de hábitos, conocimientos, maneras de ser, creencias, valores... que forman parte de nuestro legado familiar. Lo hacemos sin ser conscientes de lo que estamos adquiriendo y mucho menos de lo que estamos instalando en el software de nuestro cerebro.

Pronto llega la edad adolescente, y después la adulta, y empezamos a cuestionarnos algunas de las cosas que hacemos o decimos, Eso en el mejor de los casos, porque hay otros, que ni siquiera se lo plantean y van pasando de generación en generación todo ese legado familiar; tanto lo que nos empodera como lo que nos limita.

Es momento de tomar conciencia de una de las actitudes que nos han transmitido y que seguimos transmitiendo: el sentido de aprobación por parte de los demás. Y es que, desde pequeños nos han entrenado para pedir aprobación de lo que hacemos en todo momento, sobretodo, buscamos la aprobación de nuestros padres:

- ¿Te gusta cómo me ha salido el dibujo, papá?

- ¿Lo he hecho bien, mamá?

- Papá, ¿sigo así?

- Mamá, ¿es así como tengo que hacerlo?

Por qué buscamos la aprobación de otros

Transmitir a los hijos la aprobación de los demás

Y tantas muchas otras aprobaciones que con todo el cariño hacia nuestros hijos, hacemos. Y para colmo de nuestros colmos, no solo usamos las palabras, también nos acompañamos con el lenguaje no verbal dando así aún más énfasis a dicha aprobación.

Con lo cual, el tiempo pasa y el peligro se queda instalado en nosotros... algunos, superan esa necesidad por propia madurez o crecimiento personal, pero otros adultos, crecen y siguen necesitando la aprobación de los demás para sentirse que están haciendo lo correcto.

Tal y como se explica en 'Psicología de los motivos sociales' de Mariano Chóliz para la Universidad de Valencia, tendemos a valorar nuestras emociones, opiniones y realidades comparándonos con las personas que nos rodea. Esta comparación social nos ayuda a saber qué es lo adecuado y qué no, pero también nos sirve de aprobación de nuestras propias realidades.

Y es que, la línea que separa lo saludable de lo patológico es muy fina, pues al ser seres sociales, todos de alguna manera, necesitamos aprobación. Sin ella, tendríamos severos problemas de autoestima.

'Serás libre, cuando no necesites la aprobación de nadie'.

Puede provocar en problemas de autoestima infantil

Los problemas de autoestima en los niños

Por lo tanto, esta necesidad de aprobación en los adultos, puede conllevar:

- Falta de autoestima y/o falta de seguridad.

- No saber tomar decisiones o no hacer algo hasta que alguien externo nos diga si lo estamos haciendo bien, esto a veces, también acaba en procrastinación.

- Y por supuesto, falta de gestión emocional, ya que, no nos atreveremos a expresarnos tal y como somos.

- No nos atrevemos a decir NO ni llevar la contraria.

Cualquiera de estas actitudes muestran que estamos esperando la aprobación de los demás. Esto hace que nos sintamos especiales o queridos por alguien, porque también carecemos de amor propio, y tendemos a poner a los demás antes que a nosotros mismos, lo que nos lleva a sentirnos tristes o rechazados si no contamos con los demás.

No olvides que esta necesidad puede crecer gracias a las redes sociales, buscando el like de turno... y hasta nos puede llevar a crear adicción. Así que, observa cómo estás gestionando este tema con tus hijos para evitar una posible patología de adulto. ¿Qué tal aceptan las críticas? ¿Cómo expresan su opinión (si lo hacen)?

Cómo no transmitir este modelo educativo a los niños

Necesidad de aprobación de padres a hijos

Entonces, ¿cómo evitamos instalar esta necesidad de recibir la aprobación de los otros en nuestros hijos? Estas son nuestras propuestas:

1. Refuérzale la autoestima. Enséñale a creer en sí mismo o sí misma.

2. Enséñale a escuchar a los demás, pero también debes mostrarle cómo crear su propia opinión.

3. Cuánto más se conozca, mejor. Así que el trabajo del autoconocimiento es imprescindible. Refuérzale sus cualidades.

4. Haz que encuentre el equilibrio entre su opinión y la de los demás.

5. Invítale a expresarse tal y como es. Muéstrale los beneficios de ser auténtico/a.

6. Empodéralo/a para que no tenga miedo al rechazo, sino que sepa aceptarlo como parte de la realidad.

7. Enséñale a decir NO.

8. Muéstrale cómo quererse, aceptarse y sentirse amado en primer lugar, por sí mismo/a.

9. Recuérdale que él mismo o ella misma sea su prioridad ante los demás.

10. Muéstrale la diversidad, que acepte que todos somos diferentes y que ser diferente no es ser ni mejor ni peor.

11. Recuerda pedir ayuda a un profesional si no sois capaces de hacerlo solos.

Creencias que los padres debemos eliminar

Es importante también cambiar algunas creencias que nos limitan y que pueden limitar también el mundo emocional de tus hijos, limitaciones que seguramente nos siguen manteniendo en esta necesidad de aprobación:

- Quiero ser aceptado por todos. No podemos gustar a todo el mundo.

- Si no llevo la contraria, hago feliz a los que me rodean. No somos los encargados de hacer felices a los demás.

- No puedo cometer errores. Toma tus propias decisiones y si te equivocas, obtendrás aprendizaje.

- Hago lo correcto para que no me critiquen. No estamos libres de críticas. Siempre siempre, habrá alguien que diga algo que a nosotros no nos guste. Cuanto antes lo asumas, antes soltarás esta creencia limitante.

- No quiero que me rechacen. Una desaprobación no es un rechazo eterno, es un desacuerdo temporal. No nos están rechazando a nosotros como personas, si no a un gusto o acción que hemos realizado.

Recuerda, aprobación equilibrada para desarrollar la autoestima de nuestros hijos sí, pero ojo con pasarnos de la línea que podemos caer en la aprobación patológica.

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