Pablo protesta y protesta. Cuento infantil para niños con mal genio

Cuento infantil para niños que están siempre protestando

Azucena Zarzuela
Azucena Zarzuela Periodista y escritora de cuentos

Algunos niños parece que protestan por todo, y no son capaces de pensar en positivo. Todo les parece mal y terminan protestando por cualquier cosa. Es lo que le ocurre al protagonista de este cuento: Pablo protesta y protesta, un cuento infantil para niños con mal genio o mal carácter que están siempre protestando. 

No dejes de leer este cuento con tu hijo y explicarle por qué está mal que esté protestando constantemente por todo. ¡Lo entenderá en seguida!

Pablo protesta y protesta, un cuento infantil para niños con mal genio o mal carácter

Pablo protesta y protesta. Cuento infantil para niños con mal genio

Pablo siempre andaba aburrido. Había llegado el verano y no sabía que hacer con tanto tiempo libre. De todo se cansaba. Si cogía el balón tardaba menos de diez minutos en soltarlo. Si montaba en bicicleta decía que se agotaba y que el casco le daba calor. Si sacaba sus coches para echar carreras con ellos protestaba porque éstos no rodaban bien.

Y cuando jugaba con sus amiguitos o primos en el pueblo la cosa no mejoraba. Pablo acababa discutiendo con todos porque siempre quería que los demás hicieran lo que él quería. Al final escuchaba las mismas palabras de su mamá que sólo conseguían que le enfadarán aún más: “hay que compartir”, “cada uno debe mandar un ratito o poneros todos de acuerdo”, “si no sabéis jugar juntos nos vamos a casa”.

El verano estaba siendo complicado para toda la familia. Parecía que el mal humor se había instalado en casa con ellos. Además, un día, Pablo se cayó de los columpios por darse muy fuerte y se rompió el tobillo. Lloró mucho y rápidamente sus papás le llevaron al médico. Tuvieron que ponerle una escayola que tendría que llevar durante 15 días.

Parecía que el verano le quería poner cada vez las cosas más difíciles. Pero, sin embargo, no fue así. Al estar más limitado en sus movimientos no le quedó más remedio que pasar muchas horas sentado a la sombra viendo como sus amigos y primos corrían y jugaban. Y fue entonces cuando utilizó su imaginación. En su cabeza se inventaba grandes aventuras y empezó a leer muchos libros, sobre todo de piratas, que eran sus favoritos. Ahora las horas sí pasaban deprisa y le encantaba estar de vacaciones.

El momento favorito de Pablo era cuando empezaba a caer la tarde y a refrescar. Entonces, gracias a las herramientas que le había dado la lectura empezaba a escribir sus propias aventuras y crear sus propios cuentos. Éstos eran muy aplaudidos entre sus amigos y Pablo empezó a estar siempre muy contento. Sin duda, este había sido el mejor verano de su vida porque había descubierto que de mayor quería ser escritor.

Preguntas de comprensión lectora para tu hijo

¿Habrá entendido tu hijo esta historia? ¿Sabrá al fin que no merece la pena estar enfadado todo el día? Descubre si tu hijo estuvo atento haciéndole estas sencillas preguntas: 

1. ¿Qué le ocurría a Pablo?

2. ¿Por qué los demás no querían jugar con él?

3. ¿Qué accidente tuvo Pablo?

4. ¿Qué hizo para pasar el rato mientras hacía reposo?

5. ¿Qué decidió Pablo que sería de mayor?