Cuentos para niños. Pedrito, el caracol y la babosa

Cuentos infantiles sobre la bondad y la generosidad

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La generosidad es un valor esencial íntimamente ligado a la solidaridad, la empatía y la bondad. Nadie nace siendo generoso. A muchos niños les cuesta mucho compartir sus cosas, pero si en lugar de obligarle a hacerlo le enseñas a ser generoso y a compartir de forma natural, él también se verá beneficiado. 

Enseña a tu hijo a ser generoso. Puedes utilizar como herramienta los cuentos con valores, como este que te ofrecemos: 'Pedrito, el caracol y la babosa'. No dejes de leérselo a tu hijo y reflexiona con él sobre la importancia de compartir con los demás.

Pedrito, el caracol y la babosa, un cuento infantil sobre la generosidad

Caracol y la babosa

Pedrito era un pequeño caracol de bosque que deseaba encontrar a un amigo o amiga. Caminó y caminó hasta llegar a un huerto. Allí había unas babosas que se rieron de su caparazón.

Pedrito, triste, se ocultó en su caparazón. Tras unos cuantos días descansando, llovió, y Pedrito salió dispuesto a irse a vivir a otro lugar, pero al sacar la cabeza vio a una pequeña babosa que se había asustado al verlo.

- No te asustes, sólo soy un caracol.

- Pero, pero eres muy extraño, ¡llevas una piedra encima de tu cuerpo! –dijo temblando la babosa.

- No, no es una piedra, se llama caparazón, es mi casa. Cuando tengo frío o llueve mucho me escondo dentro y me siento mejor.

- Pues me gustaría tener un caparazón como tú. ¿Cuándo me crecerá?

- Tú eres una babosa y vosotras no tenéis caparazón, pero si quieres podemos intentar encontrar uno vacío.

- Me gustaría mucho, dijo la babosa pequeña dando saltos de alegría.

Los dos amigos se pusieron a buscar por todo el bosque y finalmente debajo de la hojarasca encontraron un caparazón precioso, con una espiral dibujada, pero le iba tan grande, que decidieron buscar otra.

Al cabo de un buen rato encontraron un pequeño caparazón, pero era tan menudo que la babosa no cabía de ninguna de las maneras. Se puso tristísima y el pobre Pedrito no sabía qué hacer para que parase de llorar.

Finalmente se le ocurrió una brillante idea:

- Podríamos compartir mi caparazón, dijo Pedrito para consolar la babosa.

- ¿De verdad harías esto por mí?

- Pues claro que sí. Eres mi amiga. Se hizo de noche y los dos compañeros se pusieron a dormir, el caracol se acurrucó al fondo del caparazón y la babosa cupo perfectamente.

- ¡Buenas noches! dijeron los dos a la vez.

FIN

Cuento de Natalia Pons Roussel (España)

Preguntas de comprensión lectora para tu hijo

Averigua si tu hijo entendió bien el cuento y su moraleja. Reflexiona con él sobre el valor de la generosidad y los beneficios de compartir. Puedes ayudarte con estas preguntas: 

1. ¿Qué andaba buscando Pedrito?

2. ¿Qué hicieron las babosas al verle?

3. ¿Por qué estaba triste la babosa que encontró en el camino?

4. ¿Qué hizo Pedrito para ayudarla?

5. ¿Qué le ofreció Pedrito a la babosa al final?

6. ¿Piensas que ambas estaban felices? ¿Por qué?