Del ya no llores al no pasa nada - Por qué JAMÁS decirle así a un niño

Lejos de decirle a un niño que no pasa nada se trata de validar sus emociones y hacerlo sentir amado y respetado

Rosa Del Rincón, Psicóloga
En este artículo
  1. ¿Por qué NUNCA debes decirle a un niño 'no llores' o 'deja de llorar'?
  2. 6 maneras de validar las emociones de los niños sin decirles 'no pasa nada'
  3. Los abrazos, los mimos y los besos: los antídotos del 'ya no llores'

Si has pasado del 'ya no llores' al 'no pasa nada' te diremos por qué JAMÁS debes decirle así a un niño. ¿Le has dicho a tu hijo 'no llores más' ante un berrinche? Y, ¿qué ha sucedido? Exacto: empezó a llorar más y más fuerte cada vez. Parecía como que no te escuchara en absoluto y acabaste por perder los nervios o ceder a lo que te pedía, ¿verdad? Tranquila, a todos nos ha pasado. Para que te sea más fácil resolver estas situaciones, vamos a contarte qué puedes hacer y decirle a tu hijo para conectar con él ante esta situación.

¿Por qué NUNCA debes decirle a un niño 'no llores' o 'deja de llorar'?

Nunca decir a un niño 'no pasa nada, ya no llores'

En pleno berrinche, nuestro hijo no va a ser capaz de escuchar lo que le vayamos a decir. En este momento, sus emociones se encuentran a flor de piel y a poco que le digamos, se frustrará y empeoraremos la situación. Sin embargo, sí hay algo que podemos hacer para calmarle: validar sus emociones y hacerle consciente de la situación.

Es como un adulto: ¿cuántas veces no hemos escuchado que nos dicen 'cálmate' y nuestro enojo y frustración empeoran? Pues sucede exactamente lo mismo con un niño cuando le dices 'ya no llores' o 'no pasa nada'. Él incluso se sentirá limitado, impotente y acumulará mucho más enojo porque no le dejas expresarle. Pasa lo mismo si le dices 'ya no quiero saber más', porque estás invalidando o minimizando su sentir.

Un niño suele sentirse mal porque no sabe cómo expresar sus emociones y si a eso le sumamos que nosotros como papás solo le pedimos que guarde silencio sin encaminarlo a que exprese lo que le molesta, entonces el niño crecerá pensando que lo que siente y cómo se siente no es importante. Aprenderá que es mejor callarse sus sentimientos y eso no es así.

Como padres debemos evitar frases como 'ya no llores', 'deja de llorar', 'no fue para tanto', '¿ya vas a llorar de ora vez?' o 'no pasa nada' porque sí pasa, ¡y pasa mucho! Porque el niño llora por determinada situación y si llegamos a decirle que no llore como su medio de expresión para sacar su frustración esta se incrementará aún más. ¿Qué hacer? Validar sus emociones siempre.

6 maneras de validar las emociones de los niños sin decirles 'no pasa nada'

Maneras de validar las emociones de los niños

Validar las emociones de los niños es importante para ayudarles a comprender y expresar sus sentimientos, así como para desarrollar habilidades sociales y emocionales de forma saludable. Algunas de las maneras en las que los padres podemos validar las emociones de los niños y hacerlos sentir respetados y amados son las 6 siguientes:

1. Escucha activa.
Cuando un niño expresa una emoción, es fundamental prestar atención y ejercer la escucha activa. Hacerle preguntas y mostrar interés en lo que nos está diciendo ayudará al niño a sentirse valorado.

2. Reflejar sus emociones.
Utiliza las palabras del niño para reflejar sus emociones, por ejemplo: 'parece que estás enojado porque tu hermano tomó tu juguete'. Esto nos ayuda a validar su experiencia y a mostrarle que le estamos escuchando. Jamás le digas: 'Pero ya no llores, no pasa nada, es tu hermano'.

3. Normalizar las emociones.
Es crucial asegurarnos de que nuestro hijo sepa que sus emociones son normales y que está bien sentirse así. Por ejemplo, le podemos decir frases como: 'Es normal sentirse triste cuando te alejas de alguien a quien quieres'.

Validar las emociones de los niños siempre

4. Evitar minimizar las emociones. 
A veces, los adultos podemos sentir la tentación de minimizar las emociones de un niño, diciendo cosas como 'no es para tanto' o 'ya no llores'. Es importante evitar esto y permitir que el niño experimente sus emociones.

5. Ofrecer apoyo. 
Siempre debemos ofrecer apoyo emocional y físico al niño cuando lo necesite. A veces, un simple abrazo o un 'estoy aquí para ti' puede ser suficiente para que el niño se sienta validado y seguro.

6. Enseñar habilidades de afrontamiento.
Finalmente, es fundamental enseñarles habilidades de afrontamiento saludables para manejar sus emociones. Por ejemplo, podemos familiarizarles con técnicas de respiración profunda o de meditación, las cuales les ayudarán a calmarse cuando se sientan ansiosos o estresados. ¿Notas ahora por qué no es bueno decirles 'ya no llores' o 'no pasa nada'?

Validar las emociones de los niños es crucial para ayudarles a desarrollar una comprensión saludable de sus sentimientos y habilidades sociales y emocionales, por ello los padres deben evitar hacer menos lo que sienten y siempre mostrar su apoyo a lo que el niño siente.

Los abrazos, los mimos y los besos: los antídotos del 'ya no llores'

Abrazos y mimos para niños para evitar el 'ya no llores'

Además de validar las emociones, los niños tienen unas necesidades afectivas que deben cubrirse para que estos puedan desarrollarse correctamente. Por ello, los besos, los mimos y las caricias no deben faltar en nuestra relación con ellos y, menos, cuando se encuentran en pleno berrinche. Decir 'ya no llores' o 'no pasa nada' solo empeora las cosas.

Así, tener estos gestos cariñosos con ellos, no solamente nos ayudará a tranquilizarlos, sino que también nos permitirá establecer vínculos emocionales fuertes.

Además, estos gestos también tienen muchos otros beneficios:

  • Fomentan la conexión emocional: los mimos, los abrazos y los besos son una forma de expresar amor y afecto, lo que ayuda a los niños a sentirse seguros y conectados emocionalmente con los adultos que les rodean. Esto puede ser especialmente importante en momentos de estrés o ansiedad, ya que estos gestos pueden proporcionar una sensación de seguridad y calma.
  • Desarrollan la autoestima: los niños que reciben abrazos, mimos y besos regularmente tienden a tener una autoestima más saludable. Esto se debe a que estos gestos les hacen sentir valorados y amados, algo que ayuda a desarrollar una imagen positiva de sí mismos.
  • Fomentan el desarrollo social: estos gestos son una forma de comunicación no verbal que puede ayudar a los niños a desarrollar habilidades sociales y emocionales porque les enseñan la importancia de la empatía, la compasión y el afecto en las relaciones interpersonales.
  • Promueven la salud física: los gestos cariñosos hacia los niños tienen un efecto beneficioso en su salud física, ya que ayudan a reducir el estrés, disminuyen la presión arterial y mejoran el sistema inmunitario.
  • Mejoran el estado de ánimo: por último, es importante destacar que los abrazos, los mimos y los besos hacen que los niños se sientan felices y seguros. Esto ayuda a mejorar su estado de ánimo, a reducir la ansiedad y la depresión, ideal cuando se encuentran en pleno berrinche.

Comprender a tu hijo, validar sus emociones y ayudarle a comprenderlas es la mejor solución a la hora de calmarle. No solamente conectarás mejor con él, sino que le estarás dando herramientas para mejorar sus habilidades sociales.

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