Por favor, no dejes al bebé siempre en la misma postura

El síndrome del bebé retenido también se conoce como el síndrome de los padres ocupados

Meybol Lorena Ramírez

Seguramente más de un día en el que has ido apurada de tiempo, has dejado a tu pequeño en la maxicosi para tú poder ducharte o preparar la comida, ¿verdad? Mientras se haga de manera esporádica no ocurre nada, pero por favor, no dejes al bebé siempre en la misma postura por periodos largos de tiempo. Las consecuencias para su desarrollo pueden ser nefastas. 

Los peligros de tener al bebé en la misma posición por largos periodos de tiempo 

sindrome del bebe retenido o síndrome de los padres ocupados

El síndrome de bebé retenido o contenido (sus siglas en inglés CBS y significan Container Baby Syndrome) también llamado síndrome de padres ocupados es un término relativamente nuevo. Se utiliza para hacer referencia a las diferentes afecciones causadas en aquellos bebés que se dejan por largos períodos de tiempo en una misma posición o en un espacio contenido y creado especialmente para ellos, como por ejemplo son las sillitas o tronas para comer, portabebés de automóviles, mecedores, sillas vibrantes, cochecitos, columpios y saltadores, por nombrar solo algunos de los tantos que existen.

Con el fin de que los padres puedan realizar sus actividades rutinarias cómodamente, tengan tranquilidad con respecto a la 'seguridad de sus hijos' y que estos no corran peligro mientras los mayores realizan alguna actividad (bien sea cocinar, trabajar en la casa o poder los quehaceres del hogar), muchos adultos optan por dejar a los niños en estos objetos arriba mencionados.

Para el que trabaja desde casa o tiene que adelantar cualquier actividad sin agobios, resulta práctico, pues las manos estarán libres para todo, resultando una forma fácil de transportar a nuestros niños. Les mantienen cerca de ellos, les pueden vigilar, observarles sin tener que levantarse y movilizarse mientras están con 'sus cosas'.

Por tanto, esta práctica resulta beneficiosa para los padres, pero no tanto para los bebés, pudiendo provocar problemas en su comportamiento, en su desarrollo e, incluso, malformaciones, especialmente en la cabeza, la cual se puede aplanar por adoptar siempre la misma posición por largos períodos.

Por otro lado, dejar al bebé siempre en la misma postura puede interferir en la adquisición de  habilidades que va a ir aprendiendo a lo largo de su crecimiento como son el caminar, saltar, gatear, trepar, correr, provocando que las aprenda tardíamente, es decir, causan un retardo global del desarrollo al no estimular los músculos (hipotonía muscular), en especial los de la cabeza y cuello.

Otra consecuencia negativa de que el pequeño permanezca mucho tiempo en una misma posición es que mantiene la cabeza contra el objeto en el que está colocado y esto no le permite desarrollar un buen control de su cabeza, ni de su tronco. Esa situación puede provocar en el bebé tortícolis posicional, disminución de la fuerza muscular y coordinación, problemas en el desarrollo de las habilidades sensoriales como audición y visión e, incluso, puede llevar a que el niño adquiera sobrepeso al limitar su actividad física.

Cómo prevenir el síndrome del bebé retenido

Cómo prevenir el síndrome del bebé retenido

Hay que tomar en cuenta que el síndrome de bebé retenido se puede prevenir totalmente y ¡evitar consecuencias a corto y largo plazo! Por ello la Asociación Americana de Terapia Física recomienda lo siguiente para su prevención: 

- Limitar el tiempo del bebé en contenedores: tronas, sillas del coche, maxicosi... Con ello no quiere decir que no puedas utilizarlas, pero sí restringir a períodos cortos de tiempo mientras el bebé va a ser transportado.

- Colocar al bebé más tiempo boca abajo al estar despierto (no al dormirse porque incrementa el riesgo de muerte súbita del lactante).

- Permitir al bebé que juegue en el suelo con una manta (bajo la supervisión de un adulto).

- Cargar al bebé en los brazos en vez de colocarlos más tiempo en estos contenedores.

Lamentablemente estamos en una época donde la vida se nos va tan rápido que queremos hacer todo a la vez, y ganar tiempo de cualquier manera para poder cumplir con todas las exigencias del día a día; pero es importante que consigamos un equilibrio y planifiquemos y así evitar consecuencias en nuestros hijos. ¡La prevención está en nuestras manos!