El caso del Dr. Cepi. Cuento infantil sobre la alegría y el optimismo

Relato que enseña a los niños que ser optimista es el mejor súper poder que podemos tener

Miguel Domínguez Palomares

En nuestro día a día nos cruzamos por la calle con muchos héroes anónimos que, desde su pequeño rincón del planeta, realizan una labor inmensa de ayuda a los demás. El caso del Dr. Cepi es un cuento infantil sobre la alegría y el optimismo, escrito por Miguel Domínguez y basado en la vida del pediatra Antonio Cepillo Boluda, Cepi.

El Dr. Cepi fue un pediatra, que además de curar a los niños y las niñas con cáncer en el Hospital de Albacete (España), hacía que su vida fuera más feliz gracias al enorme corazón que poseía y a su nariz de payaso y enorme sonrisa. Esta es una historia que se recordará con el paso del tiempo porque su personaje no pretendía ser un héroe, sin embargo, sus hazañas nos dejaron una lección que será recordada generación tras generación.

El caso del Dr. Cepi. Cuento infantil para ser más optimista y alegre

El caso del Dr. Cepi. Cuento infantil para ser alegre y optimista

Deberíais saber que un día cualquiera, mientras el Dr. Cepi estaba desayunado tranquilamente en su casa, recibió una carta misteriosa. En ella le comunicaban que, a partir de ese momento, su vida iba a cambiar. En letra negrita y subrayada le anunciaban la llegada de un enemigo que antes no existía, la Dama Negra. Este personaje, que aparece en ocasiones en la vida de las personas, quería apoderarse de él, arrebatándole la energía y toda su alegría.

En la carta, le indicaban también que debía luchar contra ella porque era muy peligrosa; además no le dejaría tranquilo, persiguiéndolo y atacándolo cuando menos se lo esperara. Nadie podía explicarle el motivo por el que este personaje aparecía, pero lo que estaba claro es que, una vez que entraba en tu vida, había que hacerle frente.

La carta finalizaba diciendo que para salir victorioso de la dura batalla todo iba a depender de él y de las fuerzas que tuviera, por lo que le aconsejaban que eligiera un personaje de superhéroe con poderes especiales y con un nombre que impusiera mucho respeto.

Aquello le pareció un mal sueño, una pesadilla. ¿Por qué se había fijado en él? ¿Por qué había aparecido de pronto en su vida? Sin tiempo para más y antes de que se diera cuenta, apareció la Dama Negra. En su propia casa se libró la primera batalla, dejando a nuestro personaje totalmente derrotado y abatido.

Cuando recuperó la consciencia estaba herido, confundido y muy asustado. ¿Qué podía hacer? ¿A quién debía acudir? De pronto se dio cuenta de que en uno de sus bolsillos había una nota muy extraña. La letra era muy pequeña y, misteriosamente, se borraba según se iba leyendo. En aquella nota le indicaban que debía encontrar un lugar secreto que no aparecía en los mapa pero, si lograba llegar hasta él, le podrían ayudar. Desorientado, sin saber qué hacer y sin contarle nada ni a familia ni amigos, se dirigió a la búsqueda de aquel enigmático lugar.

Tras andar mucho y dar infinidad de vueltas, cuando se creía totalmente perdido, una puerta se abrió de golpe y una voz le llamó desde dentro anunciándole que ya había llegado. Al entrar la puerta se cerró a su espalda quedando frente a él una sala totalmente vacía. Nuevamente la voz, que salía de la nada, volvió a hablarle:

- ¡Tranquilo! Aquí te vamos a ayudar. Conocemos a tu adversaria y te daremos unos consejos para que puedas defenderte- . El corazón le latía con fuerza. Estaba muy asustado. No se sentía preparado para ninguna batalla.

La voz le aseguró que para hacerle frente a la Dama Negra iba a necesitar un traje de superhéroe que fuera resistente a sus golpes. Acto seguido, le condujo hasta una enorme sala repleta de trajes que estaban guardados en vitrinas. Se los quedó mirando con la boca abierta porque eran espectaculares, a cada cual, más imponente.

- Debes escoger uno- sentenció la voz.

Finamente eligió uno de color rojo que también llevaba antifaz y, dibujado en el pecho, un rayo eléctrico que desprendía energía. También escogió un escudo blindado y unas botas con alas que le harían inalcanzable. Sus brazos parecían ahora columnas de acero. En esos momentos, se sintió seguro, fuerte y preparado para presentarle batalla a su enemiga; sin embargo la voz volvió a hablare por última vez. Le indicó que había un poder muy importante que tenía que encontrar dentro de sí mismo, porque allí no se lo podían proporcionar. La voz aseguró que con ese poder, todos los demás funcionarían mejor.

Al oír aquello se quedó extrañado ¿De qué poder se trataría? ¿A qué se refería cuando decía que lo tenía que encontrar en sí mismo? Pero la voz se apagó y él se quedó solo en aquella sala.

Mientras se hacía aquellas preguntas se percató de que, aunque ya tenía traje de superhéroe y súper poderes, no se le había ocurrido todavía ningún nombre heroico para ser reconocido. Tras pensar mucho rato, no dio con ninguno.

Según cuentan, las batallas entre nuestro personaje y la Dama Negra se sucedieron y, pese a que al principio el traje y los súper poderes le sirvieron para hacerle frente, esta volvió a derrotarle una y otra vez, dejándolo muy cansado y abatido.

Los días pasaban y la cosa iba de mal en peor. La Dama Negra ocupaba todos sus pensamientos y condicionaba su vida. Apenas salía de casa y cuando lo hacía no paraba de mirar por todos los rincones temiendo un nuevo ataque. Lo abandonó todo: trabajo, amigos y familia. Estaba muy desanimado. Para colmo, no había encontrado en su interior el poder que hacía que todos los demás poderes funcionaran. Se encontraba muy desmoralizado y hundido.

En el peor momento, cuando estaba a punto de abandonarlo todo, tomó una decisión importante. El papel de superhéroe no le estaba dando los resultados deseados. Decidió que él no necesitaba trajes, ni escudos. Se cortó las alas y arrojó el traje y el escudo por la ventana. Pensó que lo mejor era hacerle frente a la Dama Negra siendo él mismo. Recapacitó y consideró que lo mejor era pedirle ayuda a su familia y amigos y, a partir de ese momento, se prometió que ya no le tendría miedo a su enemiga. Había encontrado, sin darse cuenta, ese poder que le haría diferente: el optimismo.

Aquella fórmula comenzaba a funcionar porque transcurrió tiempo sin saber nada de ella. Un día, mientras paseaba por la calle, se quedó mirando un escaparate. En el reflejo del cristal se vio a sí mismo con mejor cara pero, al fijarse bien, descubrió también una mancha negra reflejada. Intentó limpiarla con la mano pero no pudo, la mancha seguía. Con cuidado se giró y, para su sorpresa, volvió a ver a la Dama Negra al otro lado de la calle. Temiendo un nuevo ataque se quedó paralizado pero, en esta ocasión, La Dama lo observó a lo lejos y se marchó. Sorprendido y muy contento continuó su camino pleno de alegría y confianza.

Se cuenta que durante mucho tiempo se repitió la misma escena. Al pasar por el escaparate, él miraba su cara reflejada y, ella, aparecía por detrás observándolo sin atacarle. Un día se fijó en el escaparate con más detenimiento, se trataba de una juguetería en la que estaban expuestos una gran cantidad de juguetes de muchos colores. De pronto le llamó la atención una pequeña nariz de payaso de color rojo y decidió comprársela. Al llegar a casa se puso la nariz frente al espejo y en su cara apareció una enorme sonrisa.

Aquel gesto le produjo mucho alivio y se preguntó cuánto tiempo hacía que no veía esa sonrisa en su cara. Mirándose en el espejo decidió que ya no dejaría de sonreír. Se dio cuenta de que algo en él había cambiado. Ya no tenía traje de superhéroe, sin embargo, había descubierto unos súper poderes con los que había mantenido alejada a su enemiga: el optimismo, la paciencia, las ganas de vivir, el apoyo de la familia y el de los amigos. Fue en ese momento cuando nuestro personaje decidió ponerse un nombre, desde entonces, sería conocido como el Capitán Optimista.

Ha pasado mucho tiempo de todo aquello. Dicen que la Dama Negra aún nos sigue acechando a todos pero, desde una estrella en el firmamento, el Capitán Optimista nos ilumina y nos recuerda que, para hacerle frente, no hay mejor medicina que una nariz de payaso y una sonrisa eterna.

Cuento basado en libro Historias de Superhéroes: el caso del Dr. Cepi, de Miguel Domínguez Palomares.

Actividades de compresión lectora del cuento 'El caso del Dr. Cepi'

actividades de compresión lectora para niños

La lección que nos transmite este cuento infantil es tan poderosa que no podemos dejar pasarlo por alto, de ahí que sea importante realizar con el niño unas actividades de compresión lectora para asegurarnos de que ha entendido bien el mensaje.

1. Preguntas de compresión lectora para niños

- ¿Qué significado tiene la carta?
- ¿Qué es o quién es la Dama Negra? 
- ¿Qué simboliza la nariz de payaso?
- ¿Qué es ser optimista?

2. Buscando nuestro súper poder

Todos tenemos un poder dentro de nosotros, lo que ocurre es que a veces no lo sabemos o tardamos en descubrirlo. ¿Y si les decimos a los niños que hagan un dibujo de ellos mismos y se pinten con ese súper poder? ¡No hay nada como verlo sobre el papel para creérselo aún más!

3. Diario de las emociones

Habrá días que la alegría nos invada y nada ni nadie pueda borrarnos de nuestra cara una sonrisa, pero quizás se den otros momentos en los que nos cueste más. ¿Y si creamos un diario de las emociones donde pongamos todas las cosas buenas que nos pasan? ¡Seguro que son un montón!

Más cuentos que hablan de felicidad y optimismo

'El caso del Dr. Cepi' transmite muchas ganas de vivir, de aprovechar la vida al máximo y de disfrutarla a tope, ¿verdad? Si quieres que este 'buen rollo' sea uno de los pilares en la educación de tu hijo, no dejes de leer estas otras historias que hablan de felicidad y optimismo.

 

Puedes leer más artículos similares a El caso del Dr. Cepi. Cuento infantil sobre la alegría y el optimismo, en la categoría de Cuentos infantiles en Guiainfantil.com.