Embarazo adolescente: riesgos, consecuencias y cómo prevenirlo

Qué deben saber los padres si su hija adolescente está embarazada. Cómo acompañarla con pasos concretos

Revisado por Israelys Núñez, Ginecóloga y obstetra
En este artículo
  1. Riesgos del embarazo adolescente para la mamá y para el bebé
  2. Importancia del control prenatal en el embarazo adolescente
  3. Secuelas emocionales, familiares y escolares de un embarazo adolescente
  4. ¿Qué hacer si tu hija adolescente está embarazada?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la adolescencia es el período en la vida de una persona que comprende entre los 10 y los 19 años. Es una época de cambios que muchas ocasiones puede ser interrumpida por la presencia de un embarazo. Y es que, una de cada cinco mujeres en el mundo tiene un hijo antes de los 18 años y cada año se producen 16 millones de nacimientos de mamás adolescentes. En las regiones más pobres del planeta a una de cada tres mujeres son madres en la adolescencia.

Riesgos del embarazo adolescente para la mamá y para el bebé

Riesgos del embarazo adolescente

Las cifras actuales según la OMS, son que cada año se producen alrededor de 21 millones de embarazos en las adolescentes de 15 a 19 años en países de ingresos bajos y medianos, siendo la mitad de ellos no intencionales, registrándose unos 12 millones de nacimientos. Aunque las tasas de embarazo adolescente han disminuido, existen diferencias entre regiones y grupos sociales.

Es importante mencionar que el embarazo en la adolescencia no debe abordarse desde la culpa ni suponiendo que todas las jóvenes atravesarán por las mismas consecuencias. Influyen la edad, el estado de salud, el apoyo familiar, el acceso a atención médica y la posibilidad de continuar estudiando, así que no todas las jóvenes viven esta sucedo de la misma manera.

¿Cómo prevenir el embarazo adolescente?

Según los expertos, la edad más apropiada para ser madre es entre los 20 y los 34 años, ya que el riesgo para la salud de la madre y el niño es menor. El embarazo adolescente supone una mayor vulnerabilidad médica y psicosocial, sobre todo en edades tempranas y cuando existe poco acceso a atención prenatal. Además, no todas las adolescentes desarrollarán complicaciones.

Sin embargo, sí necesitan un seguimiento obstétrico adecuado desde el comienzo del embarazo. De acuerdo a la OMS, las madres de entre 10 y 19 años presentan mayor riesgo de eclampsia, endometritis puerperal e infecciones que las mujeres de 20 a 24 años. Los bebés presentan mayor riesgo de nacimiento prematuro, con bajo peso al nacer y ciertas complicaciones neonatales graves.

Importancia del control prenatal en el embarazo adolescente

Importancia del control prenatal

Por lo anterior, una adolescente embarazada debe iniciar cuanto antes el control prenatal, donde se valora su estado general, nutrición, crecimiento del bebé y factores de riesgo según su caso. Las adolescentes que se quedan embarazadas presentan en muchos casos:

  • Cuadros de mala nutrición, con carencia de nutrientes esenciales para el buen desarrollo del bebé
  • Un mayor número de abortos espontáneos
  • Partos prematuros, hay un gran número de bebés de adolescentes que nacen antes de la semana 37 de gestación
  • Sus bebés tienen un peso bajo ya que la inmadurez de su cuerpo hace que su útero no se haya desarrollado completamente. por ende el aporte de nutrientes de la madre al feto son de manera insuficiente también por influencias de la malnutrición para la edad
  • Las mamás adolescente tienen niños con más problemas de salud y trastornos del desarrollo
  • En los casos de embarazos de niñas de menos de 15 años, el bebé tiene más posibilidades de nacer con malformaciones congénitas
  • Una madre que cursa con un embarazo a temprana edad puede desarrollar con mayor probabilidad trastornos hipertensivos del embarazo como la eclampsia lo cual a su vez también influye en el aumento de partos pretérminos
  • Según la OMS son mujeres con mayor riesgo de desarrollar infecciones en la cuarentena o debidamente llamado puerperio, cómo por ejemplo la endometritis puerperal

Secuelas emocionales, familiares y escolares de un embarazo adolescente

Secuelas del embarazo adolescente

Un embarazo en la adolescencia puede generar miedo, incertidumbre o preocupación por el futuro, aunque no por eso debe asumirse que todas rechazarán al bebé o desarrollarán problemas psicológicos. Si bien el riesgo aumenta cuando hay rechazo familiar, falta de apoyo o dificultades económicas, la respuesta de la familia inmediata puede marcar una gran diferencia.

Acompañar a la adolescente en las decisiones y facilitar apoyo psicológico cuando lo necesita puede ayudarla a afrontar la situación. También es importante evitar que el embarazo suponga abandonar los estudios. La OMS menciona la permanencia de las niñas en la escuela como medida de oportunidades futuras, aunque hay circunstancias por las que pasan las mamás adolescentes:

  • Miedo a ser rechazadas socialmente
    Una de las consecuencias de la adolescencia y el embarazo es que la joven se siente criticada por su entorno familiar y sus amigos, aislándose del grupo.
  • Posible rechazo al bebé
    Al ser niñas no desean asumir la responsabilidad y las obligaciones que supone ser madre. Sin embargo, esto también las hace sentirse culpables, tristes y su autoestima se reduce. Aunque, ciertamente el rechazo no ocurre siempre, sino que se experimenta ambivalencia, miedo, tristeza o dificultad para asumir los cambios y otras jóvenes aceptan el embarazo desde el principio.
  • Problemas con la familia
    Comunicar el embarazo en la familia muchas veces es fuente de conflicto e incluso rechazo por parte de su propio entorno.
  • Problemas sociales
    Los adolescentes pueden tener más dificultad de aprendizaje o para seguir con los estudios, y muchos suelen sufrir mayor tasa de fracaso escolar. Además, pueden enfrentarse a problemas de inserción social.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda para evitar el embarazo en la adolescencia: limitar el matrimonio antes de los 18 años, aumentar el uso de anticonceptivos para los adolescentes, reducir las relaciones bajo coacción, apoyar los programas de prevención de embarazos en la adolescencia y tener una buena educación sexual desde el mismo seno de la familia.

Es importante informar sobre los riesgos y complicaciones del embarazo en la adolescencia y todos los cambios que se producirán desde el momento en que la adolescente se quede embarazada. La comunicación en la familia es esencial y, por tanto, debe haber un diálogo siempre abierto y transparente para que las y los jóvenes tengan toda la información a su alcance.

¿Qué hacer si tu hija adolescente está embarazada?

¿Qué hacer si tu hija está embarazada?

Si tu hija te comunica que está embarazada, tu primera reacción puede ser de sorpresa, preocupación, enfado o miedo. Sin embargo, ese primer momento es muy importante para que tu adolescente sepa que te puede pedir ayuda. Algunas medidas concretas son:

  • Escuchar antes de juzgar. Evita gritos o reproches. Pregúntale cómo se siente y qué necesita.
  • Confirmar el embarazo y buscar atención médica. El seguimiento prenatal permite valorar su salud y detectar factores de riesgo.
  • Acompañarla a recibir información sanitaria. Tu hija debe poder conocer las opciones disponibles y recibir atención respetuosa y confidencial.
  • Preguntar por su seguridad. Es importante saber si la relación sexual fue consentida y prestar atención a posibles situaciones de coerción o abuso.
  • Cuidar su salud emocional. Si presenta ansiedad, tristeza o dificultades importantes para afrontar la situación, hay que buscar apoyo psicológico.
  • Ayudarla a continuar estudiando. Habla con la escuela para conocer qué apoyos puede recibir y cómo organizar su asistencia durante el embarazo y tras el nacimiento.
  • Construir una red de apoyo. Familiares, orientadores y servicios sociales pueden ayudar a evitar que toda la responsabilidad recaiga solo en tu hija.

La OMS recomienda que las adolescentes embarazadas reciban atención sanitaria de calidad durante todo el embarazo, parto y posparto, libre de discriminación y adaptada a sus necesidades.

Las preocupaciones más frecuentes en la adolescencia

Durante la adolescencia los niños y niñas sufren muchos cambios para los que en muchos casos, no están preparados. De ahí, surgen preocupaciones con los cambios físicos, mentales y sociales que empiezan a experimentar. Cambios que pueden generar estrés y baja autoestima. Conoce esos cambios y qué puedes hacer para ayudar a tu hijo adolescente:

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