Divertidísima maqueta casera DIY del sistema respiratorio para niños

Esta manualidad es un recurso educativo o proyecto escolar genial para el aula o para usarla en casa

Silvia Leal
Silvia Leal Creativa

Si tus hijos o alumnos han llegado en el colegio a la lección relacionada con la respiración, esta manualidad que te proponemos se puede convertir en un recurso educativo muy útil. Se trata de una maqueta casera (o DIY Do It Yourself, como se dice últimamente) que ayuda a los niños a comprender el sistema respiratorio de una forma más divertida.

Se trata de una manualidad infantil educativa muy sencilla en la que puedes involucrar a tus hijos en su preparación. Gracias a ella, tus hijos aprenderán de qué órganos y partes del cuerpo se compone el sistema respiratorio y cómo funciona. Además les permitirá experimentar en su propio cuerpo la respiración y sus sensaciones. Y una vez más, con actividades como esta fomentamos el reciclaje. ¿Qué te parece? Es un proyecto muy completo para el colegio que a tus hijos les encantará crear, así que no dudes en anotar el material que vais a necesitar y seguir este paso a paso tan fácil para hacer ¡vuestra propia maqueta del sistema respiratorio en casa!

Materiales:

  • Una botella de plástico transparente de 0,5l
  • 2 pajitas de color naranja
  • 2 globos de color rosa
  • 1 globo de color verde
  • Rotulador rojo permanente
  • Cinta adhesiva
  • Papel
  • Pegamento de barra
  • Cúter y tijeras
  • Goma eva de color carne

 

Lo primero, un repaso sobre qué es el aparato respiratorio

Hoy, ¡estudiamos la ciencia del cuerpo humano! Antes de hacer esta maqueta, no viene mal refrescar algunos conceptos relacionados con su funcionamiento. Puedes hablar de todo ello a tus hijos o alumnos mientras creáis esta maqueta. De esta forma, estaréis reforzando los conocimientos y conseguirás crear aún más expectación a la hora de hacerla. ¡Veamos!

Como bien sabes, el aparato respiratorio se compone de nariz, garganta, laringe, tráquea y pulmones.

- La nariz y la boca
Los orificios nasales toman el aire del exterior, pero también puede inhalarse el aire por la boca. Estas dos aberturas de la vía respiratoria se unen en la faringe o garganta.

- La faringe
La faringe también forma parte del sistema digestivo ya que se encarga de transportar aire y alimento. Puede que hayan estado muy atentos en clase y ya lo sepan, pero seguro que captas su atención y curiosidad.

- La laringe
La laringe, también llamada caja de la voz, se encuentra en la parte superior del conducto del aire. Se le llama caja de la voz, porque en su interior contiene un par de cuerdas vocales que al vibrar producen ruido.

- La tráquea, los bronquios y los pulmones
Por otro lado, la tráquea se extiende hacia abajo, desde la basa de la laringe, y se encarga de eliminar las partículas perjudiciales que penetran del exterior a través de las vías respiratorias, evitando que entren en los pulmones.

En el extremo inferior, la tráquea se divide en dos conductos, uno va hacia la derecha y el otro va hacia la izquierda. Estos conductos se denominan bronquios, y están conectados a los pulmones, situados en el interior de nuestra caja torácica o tórax.

- El diafragma
El diafragma separa el pecho del abdomen. Al inhalar se mueve hacia abajo, permitiéndonos aumentar la capacidad de la cavidad torácica, y cuando exhalamos se mueve hacia arriba. Al moverse hacia arriba la cavidad disminuye, así permite que los gases de los pulmones suban y sean expulsados de nuestro cuerpo a través de la nariz o de la boca, puesto que el aire que respiramos y que se mueve en nuestro interior no solo está compuesto de oxígeno, también contiene dióxido de carbono, que es un gas residual que se genera durante los procesos corporales que producen energía.

Cómo crear la maqueta casera del sistema respiratorio

1. Para representar esta parte del cuerpo, vamos a utilizar la botella de plástico. Comienza cortando la base de la botella con la ayuda de un cúter. No importa sino queda perfecto porque después podrás repasar los bordes con las tijeras.

2. Desecha la base de la botella y realiza un agujero en el tapón. Puedes hacerlo con la ayuda de las tijeras si son tijeras de punta, sino puedes utilizar la punta de un cuchillo. Como puedes ver, estos primeros pasos requieren la presencia de un adulto, para evitar accidentes.

Pasos para hacer esta maqueta casera para los niños

3. Ahora llega el momento de hacer los pulmones, representados por los dos globos de color rosa. Para ello, tenéis que cortar la boquilla con las tijeras y usar el rotulador rojo permanente para pintar los bronquios. ¡Qué bien lo estamos pasando!

4. Las dos pajitas de color naranja, representarán la laringe y la tráquea. Podéis utilizar cañitas de otros colores si no tenéis de este tono. Tienes que colocarlas sobre la mesa pero boca abajo, es decir, que la parte por la qué absorbemos será la parte inferior de la tráquea que se divide en dos conductos, así podréis conectar vuestros globo-pulmones a continuación.

Las pajitas forman el sistema respiratorio

5. Introducid uno de los globos-pulmones en una pajita, y pegadlo con cinta adhesiva alrededor de la pajita. Repetid el proceso con la otra pajita y el otro globo-pulmón, y unid las pajitas con cinta adhesiva, a unos 5 cm sobre los globo-pulmones.

6. Introducid las pajitas con los globo-pulmones en el interior de la botella. Debéis tener cuidado y hacerlo por la parte inferior de la botella, dejándolos aproximadamente por el centro de la misma. A continuación, introducid la boquilla (la parte que está libre) de las pajitas por el agujero que habéis realizado en el tapón y cerrad la botella. ¡Estamos a punto de acabar!

7. Cortad el globo de color verde para quitarle la boquilla y colocadlo cubriendo la base de la botella. Este globo representa el diafragma, que juega un papel muy importante en la respiración. Hemos escogido el color verde porque es el color que representa el punto energético que se sitúa en esta zona de nuestro cuerpo, pero podéis elegir otro color.

Maqueta casera del sistema respiratorio para los niños

8. Para reforzar la memorización de los nombres de las distintas partes, podéis hacer una lista de los órganos y las partes del cuerpo que forman parte del sistema respiratorio y/o intervienen en la respiración: Nariz, boca, garganta, laringe, tráquea, bronquios, bronquiolos, alveolos, pulmones y diafragma. También podéis hacer un dibujo de una nariz y una boca para conseguir que la maqueta sea más visual.

Recortad los dibujos y la lista, y pegadlos sobre goma eva de color carne.

9. Ya solo queda pegar la nariz y la boca en la parte superior de la botella, y la lista en un lateral, así les servirá de guía.

¡Ya hemos terminado! ¡Ha llegado el momento de jugar y experimentar!

Actividades para niños que se pueden hacer con esta manualidad

¿Qué actividades podemos aprender a partir de esta maqueta DIY? ¿Qué conocimientos podemos aportar a los niños. Vamos a verlo uno a uno.

¿Cómo funciona el sistema respiratorio?

El primer uso y, más obvio, que podéis dar a esta maqueta es el de aprender cómo funciona el sistema respiratorio. Podéis nombrar cada uno de los órganos y comprender cuál es su función.

Para darle vida a esta maqueta, tus hijos solo tendrán que soplar y absorber algo de aire por las pajitas, así podrán observar el movimiento de los globo-pulmones y del globo-diafragma. Podrán observar cómo el aire pasa desde la nariz, la traquea y llega hasta los pulmones, como ocurre en nuestro cuerpo.

También experimentarán que les sucede en su propio cuerpo cuando soplan más rápido o más despacio. Al soplar rápido, su respiración se acelera y las sensaciones de su cuerpo cambian; pondrán cara de 'ahogo'. Cuando soplan más despacio, esa sensación de ahogo desaparece. De esta forma comprenderán mejor cómo es el funcionamiento del cuerpo humano.

Actividad para recobrar la calma de los niños

El sistema respiratorio es el encargado del funcionamiento de nuestra respiración, una función tan importante que nuestro cuerpo la realiza por sí solo y de forma automática, pero es muy beneficioso adquirir consciencia sobre nuestra respiración, ya que aprender a observarla y regularla, puede ayudarnos a mejorar nuestro estado de animo, aumentar y dosificar nuestra energía a lo largo del día y controlar periodos de nerviosismo, estrés o ansiedad.

Por eso, nuestra botella del sistema respiratorio puede usarse para calmar a un niño que esté nervioso. Para ello, le tenemos que pedir que sople a través de la pajita durante todo el tiempo que pueda. Al concentrarse en su relajación, se olvidará de aquello que le está poniendo nervioso y tenderá a relajarse.

[Leer +: Cómo hacer una botella de la calma para los niños]

Un fabuloso ejercicio de respiración

Cómo hacer ejercicios de respiración con los niños

Puedes completar este aprendizaje con un ejercicio de respiración que no solo les ayudará a comprender el porqué de estas sensaciones, sino que conseguirá equilibrar su respiración y asegurar la expulsión completa del dióxido de carbono.

Este tipo de ejercicios se realizan y se aprenden en yoga, ¡por lo que podéis practicarlo juntos! Te explicamos cómo se hace:

Comienza respirando de forma espontánea, solo tienes que observar y sentir cómo entra y sale el aire por la nariz, y si la inhalación dura lo mismo que la exhalación. Para ello puedes realizar cuentas del 1 al 3 o del 1 al 5, dependiendo de tu respiración. ¿Ya lo tienes? Hazlo 2 o 3 veces seguidas, y a continuación intenta realizar respiraciones un poco más profundas, igualando el tiempo durante inhalación y exhalación.

Por ejemplo, inhalas en 4 y exhalas en 4. Tanto tú como tu hijo comenzaréis a sentiros más relajados.

Siente cómo se infla el abdomen. Después, siente cómo el aire abre la base de los pulmones llegando hasta el pecho y elevando el esternón. Tras varias respiraciones se puede llegar a sentir el aire en las clavículas. Siente que el aire sube por la garganta y la nariz, llegando al interior de la cabeza, en la parte central de la frente, ligeramente por encima de los ojos.

Después de varias respiraciones que te hayan permitido sentir todas estas partes del cuerpo, realiza una respiración profunda, contando por ejemplo del 1 al 4, tratando de ralentizar la salida del aire al contar del 1 al 8.

Puedes imaginar que con la salida del aire, no solo estás expulsando dióxido de carbono, sino que también estás expulsando emociones negativas o sentimientos que no has expresado para así soltar y dejarlos ir. Al coger aire, imagina que no solo tomas oxígeno, sino que respiras energía positiva.

Cuanto más practiquéis, mejor os saldrá ¡y mejor os sentiréis! Si en algún momento notas que se acelera el ritmo de tu corazón o tus ojos comienzan a crisparse, abandona el ejercicio y respira de forma espontánea, después vuelve a comenzar, no te frustres.

Es un buen ejercicio para finalizar el día y relajarse antes de quedarse dormido, y también es positivo por la mañana, al despertar, justo antes de levantarse de la cama. Esto nos ayuda a tomar consciencia sobre nosotros mismos.

¡Os animamos a experimentar!